Traducción de Armando Pinto
TERCERA DE CINCO PARTES
14 rue de Tilsitt
Paris France
[circa 27 de diciembre de 1925]
Querido Max:
Le escribo desde las profundidades de una de mis infernales depresiones. El libro es maravilloso, creo sinceramente que cuando se publique me convertiré en el mejor novelista americano (lo cual no es decir mucho), pero el final parece muy lejano. Cuando esté terminado regresaré a casa por un rato, aunque sólo de pensarlo se me revuelve el estómago tanto como pensar que permaneceré aquí. Quisiera volver a tener 22 años otra vez, con sólo mis dramáticas pero disfrutadas miserias. ¿Recuerda que le dije que me gustaría morir a los treinta? Bueno, tengo ahora 29 y esa perspectiva es aún bienvenida. Mi trabajo es lo único que me hace feliz —aparte de estar un poco borracho— y por esos gustos pago un elevado precio en resacas físicas y mentales.
Le agradezco su carta llena de noticias. A propósito, recibimos y disfrutamos mucho el bello libro de Louise [The Knave of Hearths] y le he escrito y dado las gracias a través de Scribners. Me gusta también su idea sobre Representative men, pero me parece vaga. Dígame si llega a algo y participaré [Perkins había propuesto la realización de un diccionario biográfico satírico con biografías ficticias de americanos de varios tipos, escrito por Fitzgerald, Lardner, Benchley y otros.]
La de Ellen Mackey fue una crítica suave. ¿Es cierto que ella e Irving Berlin firmaron para representar una pareja estable en Abie’s Irish Rose? Confío en que los cuentos vendan unos siete u ocho mil ejemplares. ¿Esta muerto Gatsby? No lo menciona usted. ¿Ha alcanzado los 25 000? Me resulta difícil creerlo. Deduzco también por su silencio que el libro de Tom Boyd fracasó. Si es así espero que no esté en dificultades financieras. También saco en claro, por las reseñas, que The Penciled Frown [de james Gray] se dio un batacazo. Quisiera que Liveright perdiera la fe en Ernest. En todo el año las únicas novelas americanas que me parece que valen la pena son:
The Spring Flight
Perennial Bachelor
In Our Time
The Great Gatsby
¡Los libros de Lewis, Van Vechten, Edith Warthon, Floyd Dell, Tom Boyd y Sherwood Anderson son pésimos!
Y los de Willa Cather y Cyril Hume casi tan malos.
Aún no leo los de Dos Passos y Ruth Suckow.
Las reseñas que Anderson tuvo con Dark Laughter me llenaron de una brillante capa de hilaridad. Notó usted que no proceden de aquellos que esperábamos uno a uno los cuentos de Winesburg en The Little Review, sino de Harry Hansen, Stallings, etc., y los otros muchachos que descubren un genio cada semana y siguen la moda a toda costa.
Qué bueno que no siguió mi consejo de buscar el nuevo libro de Gertrude Stein (The Making of Americans). Es más grande que Ulysses y sólo se entienden las partes del principio publicadas en el Transatlantic. Se publicó aquí en una edición de autor.
Los mejores libros ingleses del otoño son The Sailor’s Return de David Garnett y No More Parades de Ford Madox Ford (una secuela de Some Do Not).
(Hablando de Gertrude Stein, espero que mantenga mi precioso Three Lives a salvo para mí.) El libro de Ring parece bueno. Envíeme un ejemplar, también la cubierta del mío.
Le dije a Ober que le enviara a usted media docena de asientos del estreno de Gatsby para que los distribuya en Scribners como a usted le parezca. Si quiere más, háblele por teléfono.
No, Zelda no está completamente bien todavía. Vamos a ir al sur el mes próximo, a Salies les Bains, a ver si podemos curarla ahí. Así que a partir de que reciba esta carta dirija toda la correspondencia a la atención de
The Guaranty Trust Co.
1 rue des Italiens
Paris France
¿Por qué fue echado Jack Wheeler de Liberty?
Mi novela deberá estar terminada el otoño próximo.
Dígame algún chisme que no esté en The New Yorker o el World, ¿no hay alguna basura aceptable?
Fui a Chatto & Windus el mes pasado y tuve una agradable charla con Swinnerton, su lector. (Parece que él se mantiene firme con el libro.) Vi a Leslie [Shane Leslie] también, y fui con Mountbattens a algunas fiestas estridentes y toda esa clase de cosas. Muy impresionado, pero no mucho… pues yo proporcioné la mayor parte de la diversión. ¡Por favor, escriba! Saludos a Louise.
Su amigo,
¿Ha tenido el libro de cuentos buenas ventas por adelantado? ¿O no ha hecho el circuito todavía? ¿Cuál es la fecha?
14 rue de Tilsitt
(Nueva dirección: Guaranty Trust Co.
1 rue des Italiens)
[circa 30 de diciembre de 1925]
Querido Max:
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Para comenzar, muchas gracias por los depósitos, a usted y a Scribners en general. No tengo idea de cómo sigo con usted. Para retomar el buen camino, ¿puede mandarme mi cuenta ahora en lugar de esperar hasta el 1 de febrero? Debe ser elevada y me siento miserable por ello. Conforme más obtengo por mi basura, menos puedo ponerme a escribir. Sin embargo este año será diferente.
-
El libro de Hemingway (no su novela) es una sátira de 28 000 palabras sobre Sherwood Anderson y sus imitadores llamada The Torrents of Spring. Me gusta, pero creo que no será popular y Liveright lo ha rechazado —ellos están apoyando a Anderson y el libro es una brutal parodia de él—. Yo concuerdo con Ernest en que los dos últimos libros de Anderson han decepcionado a quienes creían en él, creo que son ínfimos, falsos, obscurantistas y horrorosos. Hemingway piensa, pero no me convence todavía por completo, que el rechazo lo libera de su contrato por tres libros con ellos. En ese caso pienso que él le dará a usted su novela (pero con la condición de que publique usted primero la sátira —ventas probables, 1 000 ejemplares—) que está ahora revisando en Austria. Harcourt le acaba de escribir a Louis Bromfield que con tal de conseguir la novela publicarán la sátira sin verla (esto es confidencial) y Knopf lo busca por intermedio de Aspinwall Bradley.
Él y yo somos muy amigos y él está haciendo tiempo hasta saber en qué medida está atado a Liveright. Si está libre, estoy casi seguro de que puedo conseguirle la sátira primero, y luego, si usted ve las cosas claras puede contratar la novela, tout ensemble. Él está ansioso por participar en su revista con el cuento que le envié a usted, el otro, para mi horror, lo ha vendido por unos $40.00 a una publicación ‘artística’ de aquí llamada This Quarter. Está empeñado en que primero se publique su sátira. Su intención ha sido siempre irse con usted y su única duda es que Harcourt podría ser menos conservador en cuanto a ciertas escenas atrevidas. Su dirección es:
Herr Ernest Hemingway
Hotel Taube
Schrunns
Vorarlburg
Austria
No le comente que he hablado con usted de sus relaciones con Liveright y Harcourt.
Tan pronto como tenga suficiente información la compartiré con usted. Quisiera un buen telegrama para mostrarle que usted está tan interesado, y más, que Harcourt. ¿Sabe que por el retraso de dos semanas de su carta no pudo hacerse con In Our Time? No se ha vendido por supuesto, pero creo que la novela será extraordinaria: Tom Boyd, E. E. Cummings y Biggs combinados.
¿No es el libro de Dos Passos [Manhattan Transfer] extraordinariamente bueno? Él me gusta mucho, pero había perdido la fe en su trabajo.
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¿Qué me dice de mi obra de teatro?
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No puedo esperar a ver el libro que me enviará. Zelda dice que podría ser Gatsby pero yo no lo creo.
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¡Pobre Elinor Wylie! ¡Pobre Bill Benét! ¡Pobres todos!
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Mi novela es maravillosa.
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Suena estupendo lo de la traducción de Gatsby.
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¿Puede pedirle a la librería que le envíe The Beautiful and Damned a Mr. Victor Llona; 106 rue de la Tour, Paris? Gracias. Cárguelo a mi cuenta por favor.
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Creo que el juicio de Dunn sobre el libro de Biggs es maravilloso. Hábleme de eso. También del trabajo de Tom Boyd y de Ring. Nunca lo hace usted.
Como siempre,
C/O Guaranty Trust Co.
Paris France
[circa 19 de enero de 1926]
Querido Max:
Su atento cablegrama llegó hoy y no puedo imaginar cómo comenzó el rumor, a menos que haya sido Zelda usando una enfermedad imaginaria como protección contra los viajeros en tránsito que demandan nuestra atención. Si uno vive en París, es atacado por todos los aburridos a quienes uno no quiere ver y a quienes tampoco vería uno en Nueva York (Si hay una cosa que odio es una oración llena de ‘unos’.)
Nos hemos escapado a un pequeño pueblo de los Pirineos donde Zelda tomará una cura. Nuestra dirección para cables es Fitzgerald, Bellevue, Salies-de-Béarn, France, pero para cartas Guaranty, París, es mejor. Estamos viviendo en un hotel totalmente desierto. Nos trasladamos a Niza el primero de marzo. Aquí va mi lista tradicional de cosas:
1. Gracias un millón de veces por el ejemplar empastado de mi libro, es muy hermoso y, Max, me siento enormemente agradecido. Hubiera deseado que escribiera algo en la guarda, pero eso puede esperar hasta que vuelva yo a casa. El concepto que tiene de mí me conmueve más de lo que puedo expresar.
2. Sobre los muchos depósitos. Superan cualquier cálculo, pero deben totalizar $5 000, lo cual es un anticipo record (¿) para un libro de cuentos. Estoy terriblemente apenado, Max. ¿Podría él enviarme realmente este año mi cuenta el 1 de febrero en vez del 15? De cualquier modo, no seré capaz de hablar de The Sad Young y estoy frenético por saber si estoy desamparadamente en deuda.
3. ¿Cuál es la fecha del libro? ¿Cómo van los adelantos de ventas comparados con Gatsby? ¿Alcanzó los 25 000 este último?
4. Ahora, confidencialmente, sobre Hemingway: Escribió una sátira de 28 000 palabras de extensión sobre Sherwood Anderson, divertida pero cerebral, llamada The Torrents of Spring. Es muy mordaz con Anderson y por eso Liveright lo rechazó. El contrato caduca si Liveright rechaza un libro, dice Hemingway. Pero siento que Horace puede alegar que no se trata de un libro y, de acuerdo con una carta que le escribió a Hemingway y que yo vi, peleará como un demonio pues esta loco por tener la novela casi terminada de Hemingway, The Sun Also Rises. Es tal el lío que Hemingway sale a Nueva York el mes próximo.
Mientras tanto Harcourt y Knopf andan tras él, pero él se inclina por usted debido a sus cartas y su revista. Es muy emotivo, sin embargo, y no puedo garantizarle que el mes próximo sepa lo que quiere. Cuando llegue le informaré al momento. Por supuesto, si a Bridges le gusta el trabajo y si usted acepta Torrents, él será suyo —dependiendo, claro, de que no sea impedido por algún terrible contrato con Liveright. Si usted lo oyera pensaría que Liveright le ha robado millones y destrozado su hogar, pero se debe a no sabe nada sobre publicar, salvo en revistas tontas, es muy joven y tan lejos se siente desamparado. Será inevitable que simpatice con él, es uno de los muchachos más agradables que he conocido.
Además de a los críticos, ¿puede enviarle mi nuevo libro a las siguientes personas y cargarlo a mi cuenta (excepto en casos como el de Hergesheimer y Van Vechten, quienes realmente reseñaron Gatsby)? Mándeme tres ejemplares.
Gracias otra vez por mi bello ejemplar.
Como siempre,
[c/o Guaranty Trust Co.]
[Rue des Italiens]
[Paris, France]
[circa 8 de febrero de 1926]
Querido Max:
Gracias un millón de veces por su telegrama y su carta sobre la representación en Stanford. Espero en Dios que pueda proporcionarme algo de dinero por fin. Concuerdo con usted en lo del prólogo.
[…]
En relación con mi novela. ¿Puede preguntarle a alguien que sucede si un americano asesina a otro en Francia? ¿Un marshall americano vendría por él? ¿Del estado donde reside? ¿Quién lo detendría mientras tanto, el cónsul o la policía francesa? ¿Por qué no pasa eso si un italiano mata a otro en América?
Es importante que yo investigue esto y no parece que pueda.
En cierto sentido mi argumento no es diferente al de Dreiser en The American Tragedy. Al principio me preocupó, pero ahora no pues nuestras mentes son muy diferentes.
[…]
¿Sabe usted que ahora recibo del Post $2 500 por cuento, o ya se lo dije?
Debía estar escribiendo esta tarde, pero estoy nervioso como el diablo y no puedo. Zelda está mucho mejor. Mi novela se llamará The World Fair o Our Type, no sé cúal.
Su amigo como siempre
c/o Guaranty Trust Co.
Rue des Italiens
Paris, France
circa 13 de febrero de 1926
South of France
Ha sido usted un encanto, Max, escribiéndome y telegrafiándome las novedades sobre la obra. Nosotros estamos aquí en Los Pirineos con los siguientes eventos teniendo lugar en el gran mundo.
-
Gatsby en el teatro.
-
Gatsby en Inglaterra.
-
La traducción de Gatsby colocada con un editor en París.
-
All the Sad Young Men en Nueva York.
Así que a pesar de algún viaje una vez por semana a Biarritz o Pau o Lourdes o San Sebastián, me siento un poco desactualizado. Esperamos partir para Niza el 1 de marzo o por ahí. La carta a Hemingway debe haberse cruzado con él. Para estas fechas ya lo habrá visto usted en Nueva York. La carta de usted es discreta y sensible como siempre. Espero que consiga usted su novela. Vale lo que 100 Wescotts.
[…]
como siempre
20 de Febrero de 1926
Querido Max:
Se me han ocurrido dos cosas. O más bien tres.
1 .Recibirá usted esta carta alrededor del tres de marzo. Mi libro de cuentos, por esa fecha, tendrá tres semanas, o tres días, de haber salido —no me dijo usted la fecha—. En todo caso, ¿podría escribirme de inmediato su pronóstico aproximado de las ventas? Sé que sólo serán conjeturas y tendrá usted miedo de sobrestimarlas, pero quisiera saber las ventas por lo menos hasta este momento. Tiene algo que ver con mis impuestos que deba salir de aquí el 14. También, ¿puede enviarme un formulario de impuestos?
¡Dios mío! Si vendiera 10 000 ejemplares estaría libre de deudas con usted por primera vez desde 1922. ¿No es una desgracia, cuando recibo $2 500 como pago por mis cuentos? Pero la basura no se me ocurre tan fácilmente como antes y he llegado a odiar a esa pobre vieja corrompida.
¿Qué pasa con Tom Boyd? ¿Será todavía uno de los muchachos del corral? O ha recobrado la cordura y decidido escribir sobre la guerra o la seducción de mujeres casadas en St Paul, o sobre una desagradable escuela militar de Kentucky. Él no tiene el toque de genio de Hemingway y Cummings pero, como Dos Passos, tiene un talento sólido y valioso. Debería escribir sobre el mundo externo, tan aguda, vivida e incluso tan brillantemente como es capaz, pero dejémoslo ahí. No tiene el poder de razonar con claridad y tampoco profundidad emocional. Su cuero es tan grueso que sólo la guerra misma puede impresionarlo y al jugar con el casi evanescente material espiritual de Anderson se convierte en buey a los ojos del público. Le pido a Dios que pueda verlo y hablarle. Por Dios, Max, reprima su abierta (y generalmente sagaz) mentalidad y no lo ayude a arruinar su futuro alentando sus estúpidas ambiciones, el fracaso lo amargará.
2. ¿El éxito de la obra de teatro ha ayudado a las ventas del libro Gatsby? Mi teoría, sabe, es que no hay la más mínima conexión. Por eso no puedo permitir una edición de cine de The Beautiful and Damned. En cualquier caso no puedo imaginar que esos pequeños libros de 75 centavos se vendan ya. No deberían, ¿o si? Quiero decir, ¿los libros de Jesse Williams, de Arthur Train, las conferencias de Wilson, etc. se vendieron como The Perfect Tribute y The Third Wise Man?
Confidencial: T. S. Eliot, a quien, usted sabe, admiro profundamente —creo que es el mayor poeta vivo en cualquier lengua—, me escribió que había leído Gatsby tres veces y que pensaba que era el primer paso hacia adelante que la narrativa americana había dado desde Henry James.
¡Espere a que vea la nueva novela!
¿Consiguió a Hemingway?
Había algo más que quería preguntarle, ¡demonios!, ¿qué cosa era?
Volveremos a casa en otoño, pero no me agrada. Quisiera vivir y morir en la Riviera Francesa.
¿Qué información interna hay del caso de la condesa Cathcart [Divorciada del conde Cathart por adulterio, se le impidió entrar en los E. U. por “infamia moral”]?
No puedo recordar mi otra pregunta y me estoy poniendo frenético. ¡Frenético! (Media hora después) ¡Frenético!
¡¡¡FRENÉTICO!!!
Si ve usted a alguien que yo conozca dígale que lo odio, que lo odio a él en especial. Que no quiero verlo otra vez, jamás. ¿Por qué no puedo volverme loco? Mi padre es un imbécil y mi madre una neurótica medio enloquecida por patológicas preocupaciones nerviosas. No tienen entre los dos, y jamás la han tenido, la inteligencia de Calvin Coolidge.
Si supiera algo, sería el mejor escritor de América,
¡Eureka! ¡Lo recordé!: Remita mis ofertas para cine a Reynolds.
Villa Paquita
Juan-les-Pins
Alpes Maritime
France
(dirección hasta el 15 de junio)
[circa 25 de febrero de 1926]
Querido Max:
Muchas gracias por su simpática carta y el formulario de impuestos. Estoy complacido con lo del libro de cuentos. Con la obra de teatro marchando bien, mi absorbente nueva novela desarrollándose, y con nuestro regreso a una linda villa en mi adorada Riviera (entre Canes y Niza) estoy más feliz de lo que he estado durante años. Es uno de esos extraños momentos, preciosos y sumamente transitorios, en los que todo en la vida parece ir bien.
Gracias por el consejo legal de Arthur Train.
Estoy contento de que haya firmado a Hemingway. Lo vi un día en Paris cuando regresó y creía que usted era magnífico. Le he proporcionado dos éxitos (Ring y Tom Boyd) y dos fracasos (Biggs y Woodward Boyd). Ernest decidirá si mis consejos son más un estorbo que una ayuda.
¿Por qué no intentar con College Humor para este cuento? Ellos publicaron una cosa mía.
¡Pobre Tom Boyd! Al principio me alejé de él por su majadería. Ahora siento pena por él.
Estoy libre de deudas con usted por primera vez en cuatro años.
¿Puede tomar el sobre dirigido a mí, abrirlo y escribirme?
Piense en ese F. P. A. culo de caballo rondando mi trabajo después de seis años de rechazo. Quisiera pegarle sus elogios en el trasero, Dios sabe que no me sirven de nada ahora.
Villa Paquita
Juan-Les-Pins
France
[antes del 27 de abril de 1926]
¿Por qué, en nombre de Dios, el departamento de publicidad difundió un dibujo tan infame de mí que me hace parecer como un degenerado? Ha llegado a mí en una docena de recortes y probablemente me perseguirá durante los próximos cinco años. Como aparece en Scribner’s Magazine supongo que Meyer lo envió, de otro modo hubiera pensado que se originó en algún periódico del campo que necesitaba espacio con terrible urgencia. Creo que la culpa es en parte mía por no enviarle uno, y supongo que sonará egoísta y desagradable, pero si supiera como ha destruido la alegría por las notas de la prensa sobre mi libro el que esa impúdica y hueca distorsión me llegue al frente de casi todas las reseñas comprendería porque me ha vuelto loco.
Muchas gracias por Our Times. He leído cada una de las palabras y me gusta. Sumamente interesante. Sobre el artículo de Mary Colum: pienso que las partes más sólidas son obvias y pedantes, y que una buena parte de él es la clase de tonterías que no hubiera esperado de ella. ¿Dónde carambas hay una conexión entre Cocteau y Cummings? ¿Qué entiende ella por forma? ¿Piensa que El rey Lear carece de ella, mientras que Marianne Moore si la tiene? La emplea (como uno) en el sentido de organización consciente exitosa y luego resulta que quiere decir simplemente novedosa. Dice:
‘Que profundamente fieles a su raza, su tiempo y a las necesidades de su público son los grandes artistas, ¡Goethe, Dante, Shakespeare, Molière! Puede uno descubrir en su obra todas las cualidades, pensamientos e ideales de la época que necesitaban expresarse.’
¿Cómo demonios lo sabe? ¿Cómo alguien puede saberlo? Pudo haber muchos elementos en cada una de sus épocas (John Donne y Roger Bacon en la época de Shakespeare y Dante respectivamente) cuyos ideales y motivos no fueron evaluados ni siquiera levemente por el poderoso pero falible y demasiado humano titán que logró imponer su retrato en nosotros. ¿No cree?
Me desagrada el ensayo, sobre todo porque es demasiado plausible e inerte, como el trabajo crítico (no lo mencione, pues le tengo afecto) de Ernest Boyd. Tal vez se debe a que acabo de leer las Cartas sobre literatura de Chejov. ¡Dios! ¡Ese es un libro!
Me debe usted una carta larga.
Como siempre,
Hotel Bellevue
Salies-de-Béarn
[circa 1 de marzo de 1926]
Ernest llegará a Nueva York tan pronto como ésta. Aparentemente está libre así que eso queda entre usted y Harcourt. Él se pondrá en contacto con usted.
Hay varios toques rabelaisianos en Torrents of Spring (la farsa) pero no muchos. No peor que Don Stuart [Donald Ogden Stewart, humorista y dramaturgo americano] o la parodia de Anderson de Benchley. Se dice también que Harcourt ha ofrecido un anticipo de $500 por Torrents y $1 000 por la casi terminada novela. (Estrictamente confidencial). Si Bridges recibe 50 grandes no pienso que Ernest le pida que iguale esos anticipos pero aquí estoy envuelto en una diplomacia que usted puede desempeñar mejor. No digo que le ofrezca 50 grandes, pero en cierto modo él se lo ha ofrecido a usted. Una de las razones por las que se inclina por usted es la revista.
En todo caso él es temperamental con los negocios. Fue hecho así por los falsos editores de aquí. Si acepta las otras dos cosas consiga un contrato firmado por The Sun Also Rises (novela). Ésta es mi última carta sobre este tema —confidencial entre usted y yo—. Por favor, destruya esta carta.
Como siempre
Villa Paquita
Juan-les-Pins
France
[antes del 10 de mayo de 1926]
Querido Max:
Muchas gracias por todos los libros. El Hickey [Memoirs of William Hickey] me gustó, ya había leído los otros tres volúmenes. El libro de la guerra era también magnífico. ¡Dios, qué mala suerte tuvo Tom Boyd! Stallings cometió un asesinato con la obra de teatro y la película; ahora Thomason firma un contrato con Hearst, supongo que por un montón, y Tom, que fue el primero, llegó, creo, demasiado temprano. Pero What Price Glory jamás habría sido escrito si no fuera por Through the Wheat. No significa que el libro de Tom no hubiera sido un éxito en cierto modo, pero hacer 6 000 dólares como pionero y ver más tarde a otros amontonarlos como croupiers… sé lo amargo que debió ser para él.
El libro de Biggs [Demigods] es tedioso. Me permito decirlo después de haberlo examinado todo cuando menos tres veces, pero era tedioso. Sin duda tiene poder y un gran don para la prosa pero no puedes pegar arbitrariamente trozos de buena escritura y llamarlo novela. Y algunas partes son pura ampulosidad sensacionalista. Lo siento.
Temo que tampoco el libro de Ring añade algo a su reputación. Varios cuentos eran buenos, ninguno muy malo, pero por Dios, me hubiera gustado que escribiera una novela más o menos personal. ¿No podría usted convencerlo? La historia real de un director americano, digamos Ziegfeld o una chica de teatro. Piense lo lejos que llegó Anita Loos con una simple imitación de él.
Adjunto una carta. Si acepta usted, me gustaría permitirles usar ‘May Day’ de Tales of the Jazz Age y ‘The Rich Boy’ de All the Sad Young Men.
Si juzga usted que es demasiado pronto para usar el último, podría yo sustituir ‘The Diamond as Big as the Ritz’. Si en un caso como este actúa usted como mi agente ¿puede relacionarse con ellos? Si no, dígamelo de inmediato y yo lo haré.
También Charlie Bailey de Henry Holt quiere usar ‘The Camel’s Back’ en una antología. Supongo que no hay problema, buena publicidad, etc. Si él aceptara, yo preferiría que usaran ‘The Curious Case of Benjamin Button’ Ambos están en Tales of the Jazz Age.
La mayoría de las reseñas de Tales of the Jazz Age han sido gratificantes, pero, después del libro y la obra de teatro, más bien sosas. ¿Llegó a los 12 000 como supuso usted? Hemos recibido algunas buenas ofertas por los derechos para la película de Gatsby pero oí que quieren $45 000, yo obtengo un tercio del precio total.
Vea mi artículo sobre Hemingway en The Bookman, es bueno.
Aquí entre nos, he recibido una oferta de $3 500 por cuento de Liberty. Lo estoy pensando.
Mi libro es maravilloso. No creo que tenga que interrumpirlo otra vez. Espero llegar a Nueva York hacia el 10 de diciembre con mi manuscrito bajo el brazo. Pediré entre $30 000 y $40 000 por los derechos para publicarlo como folletín y creo que Liberty lo querrá. Así que su publicación como libro será a finales de primavera de 1927 o principios de otoño.
Sin noticias. Escriba. Dígame si Torrents of Spring es reseñado. Dudo que se venda. Gracias, nuevamente, por los libros.
Siempre su amigo,
¿Por qué no viene un mes este verano? ¡Usted Louise y los dos hijos mayores! ¿Ha desaparecido su depresión de finales de diciembre?
Villa St Louis
Juan-les-Pins
France
[circa 10 de mayo de 1926]
Querido Max:
El mistral sopla allá fuera como el fin del mundo y la idea de escribir es anatema para mí. Estamos maravillosamente situados en una gran casa en la costa, con la playa y el casino a no más de 100 yardas de distancia y con la perspectiva de un magnifico verano.
Lamento lo de Van Wyck Brooks. Usted mismo se oye un poco deprimido [Perkins le contó que Van Wyck Brooks había perdido la confianza en el libro que estaba escribiendo].
Dreiser estaría loco si dejara a Liveright, aunque entiendo cómo puede Horace atacarle los nervios. Oí que los derechos para película de An American Tragedy alcanzó los $90 000, pero no lo creo. Gatsby, así parece, se vendió por $50 000. Un agente en la costa se lleva el 10% y Davis, Brady y yo nos dividimos $45 000. Luego tengo que pagarle a Reynolds un 10% más, así que en lugar de $16 666.66 recibo $13 500, o sea, 3 166.66 se van en comisiones a los agentes. Sin embargo no puedo darles la patada. Todo mundo vende películas por medio de un agente y la parte de Reynolds es necesaria mientras yo esté fuera. Pienso que los dibujos para The Sad Young Men están bien. De todos modos le envío dos negativos para ilustraciones. Mándeselos de inmediato para remplazar los otros.
Gracias por la información de la antología de O’Brien. Usted nunca me mencionó lo de una edición barata de Gatsby. No es que me preocupe, soy escéptico en cuanto a ella, pero siento curiosidad de si fue puesta a circular. Dígame lo que piensa de The Sun Also Rises.
No me sorprende que Galworthy no mostrase interés por mis cosas. He descubierto que si no sientes nada por la obra de alguna persona la falta de respuesta es mutua, y salvo por ‘The Apple Tree’ y por extraño que parezca, Saint’s Progress, me deja frío. Sospecho que tuvo alguna desafortunada aventura idílica en su juventud y si asoma en su trabajo llega viva hasta mí. El tema de The Forsyte Saga me parece pomposo. Pero yo lo ‘apruebo’ y personalmente lo aprecio.
¿Ha considerado venir por aquí?
Su amigo siempre,
Villa Paquita
Juan-les-Pins
Alpes Maritime
France
[circa 10 de junio de 1926]
Querido Mr. Scribner:
Por primera vez en más de cuatro años no tengo deudas financieras con usted, o más bien, no las tendré cuando me llegue el dinero de mi pequeño libro de cuentos. Pero en otro sentido siempre estaré en deuda con usted: por su inagotable bondad y confianza y por complacer todas mis exigencias durante este tiempo. Jamás me recordó mis obligaciones, las cuales fueron algunas veces hasta de $4 000, sin ningún libro a la vista.
Con las seguridades de mi profundo respeto y enorme gratitud con usted, sigo
Fielmente suyo,
Villa St Louis
Juan-les-Pins
France
[circa June 25 de 1926]
Querido Max:
Gracias por las dos cartas. Si no hubiéramos estado en París, donde a Zelda le removieron limpia pero firmemente el apéndice, le hubiera contestado antes.
Primero, en cuanto al libro de Ernest [The Sun Also Rises]. Me gusta, pero con algunas reservas. La fiesta, el viaje de pesca, los personajes menores son buenos. La dama no me gusta, tal vez porque no me gusta el original [Lady Duff Twysden]. En el hombre mutilado creo que Ernest abarca más de lo que puede digerirse entre las pastas de un libro, luego perdió los nervios un poco y dejó fuera los detalles más vivificantes. Él me dijo que algo por el estilo pasó. Pídale los cambios absolutamente necesarios, Max, él se siente desanimado por la previa recepción de los editores y de los editores de revistas a su trabajo (aunque la carta de usted le gustó). De las cartas de los últimos (de los editores de revistas) había recibido un montón de palabras hasta el ofrecimiento de Bridges por el cuento (del cual había recortado antes unas mil palabras por recomendación mía), pero ni un solo dólar. De Torrents espero que tenga usted pocas reacciones. ¿Cree que el artículo del Bookman le haga algún bien [Fitzgerald escribió una reseña de In our Time para The Bookman]?
Casi muero de la risa con la imagen de usted y el pez en el árbol.
Bien en cuanto a Haldeman-Julius.
¿Puede pedirles (a su departamento de contabilidad) que me envíen un estado de cuenta el 1 de agosto? Ansío ver, por primera vez en tres años, como luce un estado de cuenta positivo.
Le escribo a Bridges hoy. Tengo una oferta de $3 500 por un cuento (más bien por seis cuentos). Vender uno por $1 000 significaría una pérdida neta de $2 500 y como mi promedio es de sólo seis cuentos al año, no sé qué haría. Espero que él comprenda.
La novela, en suspenso durante la operación de Zelda, marcha ahora deprisa. Esto es confidencial, Liberty, bajo ciertas condiciones, me ha ofrecido, sin verla, $35 000. Espero tenerla lista en enero.
Le mando una fotografía a todas aquellos que recibieron la que era horrible.
Siempre su amigo,
Villa St Louis
Juan-les-Pins
France
[circa 28 de junio de 1926]
Querido Mr Bridges:
No es un asunto de contratos, es francamente un asunto de dinero. Odio escribir cuentos, como usted sabe, y sólo escribo seis por año para darme el lujo de escribir mis novelas en mis momentos de ocio. Y como mi tarifa ha subido a $3 500 por cuento, para mí significaría una pérdida neta de $2 500. Lo siento mucho. Si sucede que el cuento se desarrolla, como ocurre a veces, en la forma que las revistas de gran circulación no publican, se lo enviaré a usted pero eso es todo lo que puedo prometer pues se ha convertido en una tarea penosa para mí escribir un cuento después de haber tenido que cocinar tantos insípidos bocadillos bajo el látigo de los anunciantes nacionales. Odio tener que rehusar, Mr. Bridges.
Espero que comprenda usted.
Sinceramente,
Villa St Louis
Juan-les-Pins
France
[circa 10 de agosto de 1926]
Querido Max:
Sobre sus preguntas:
-
A menos que los americanos sean expulsados de Francia (y en este momento no parece improbable), hacia mediados de diciembre estaré en casa con el manuscrito de mi libro terminado. Estaremos una semana en Nueva York, luego al sur, a Washington y Montgomery, para ver a nuestros respectivos parientes y pasar las navidades y de regreso a Nueva York a mediados de enero para pasar el resto del invierno. Dependerá de la política, las finanzas y nuestros deseos personales si la primavera nos encuentra en Long Island o de regreso en Europa.
-
La única cosa censurable que encuentro en el libro de Ernest es la conversación sobre las ‘bolas’. No encontré objetable la cosa de James, a pesar de eso me parece que ha estado muerto cincuenta años.
-
Lamento que a Torrents no le haya ido mejor, y complacido con The Sad Young Men. ¿Ha sondeado usted a Curtis Brown sobre una antología de mis cuentos en Inglaterra? No obstante, mejor esperar mi novela. No olvide la declaración de agosto.
-
Dios, cuánto he aprendido en estos dos años y medio en Europa. Parece una década y me siento viejo, pero no me lo hubiera perdido, incluidos sus aspectos desagradables y dolorosos.
-
Le he escrito a Bridges Sobre el cuento de Scribners. Si otro ‘Absolution’ regresa él tendrá la primera opción.
Quiero verlo, Max.
Su amigo siempre,
Ellerslie
Edgemoor, Delaware
[circa 12 de mayo de 1927]
Querido Max:
El bastón es maravilloso. El más bonito que he visto e infinitamente superior al que se extravió. ¿Necesito decirle lo que valoro la inscripción? Este es el bastón que jamás perderé.
Parece una vergüenza introducir los negocios en una carta de agradecimiento por su regalo, pero unas palabras sobre Ernest. Es una patraña que deje a Liveright por ese cuento. Una línea por lo menos es pornográfica, pero por favor no saque a relucir mi nombre en esta discusión. La cuestión es: ¿qué queda de un cuento sobre seducción si se elimina la seducción? Pero si es suavizado sería casi publicable. Sin embargo confío en su juicio, como él lo tendría que hacer.
Lamento lo de O’Hara [no identificado]. Imagino que este libro no es tan bueno como el primero, no me parece ahora, sin embargo, que sea un riesgo indiscutible, se ha desarrollado y madurado y, si las hace alguna vez, deberá hacer cosas de primera.
(Explicar a Hemingway, ¿por qué usted no?, que mientras un incidente de este tipo puede perderse en un libro, un cuento centrado en él lo resalta. En otras palabras, la raison d’être material, como algo opuesto a la raison d’être artística del cuento, consiste, en parte, en mostrar los detalles fisiológicos de la seducción. Si eso fuera posible en América, 20 editores comenzarían mañana mismo la rebatinga por James Joyce.)
Muchas muchas gracias por buscar el viejo bastón. No tiene importancia. Quiero posponer el panfleto durante un mes hasta solucionar algunos malentendidos con los hombres que escribieron los artículos. Muchas, muchas gracias sinceras, Max. Me sentí conmovido cuando encontré [el bastón] en la estación.
Ellerslie
Edgemoor, Delaware
[antes del 3 de enero de 1928]
Querido Max:
Un poco más de paciencia, se lo suplico, y gracias eternas por el depósito. Me siento horrible por deberle ese dinero. Todo lo que puedo decirle es que si el libro se publica como folletín le pagaré de inmediato. Todo el tiempo trabajo en él, pero el periodo de la enfermedad me retrasó, fue un golpe para la novela lo mismo que financiero de modo que tengo que hacer esos cuentos para el Post —lo que significa un nuevo golpe—. Por favor, considérelo como una inversión segura y no como un riesgo.
No tengo noticias. Me gustaron Some People de Nicolson y The Bridge of San Luis Rey [de Thornton Wilder]. También me gustó el libro de John [Seven Days Whipping de John Biggs], vi su carta en la que concuerda que se trata de su mejor trabajo y es muy probable que funcione. Realmente es muy elaborado y, por extraño que parezca, sus momentos menos efectivos son huellas de su viejo estilo, aunque en conjunto es equilibrado y acumulativamente efectivo de principio a fin. Desde el primer borrador, que fue el que yo vi, pensé que podía cortar unas dos mil o tres mil palabras que eran simples rodeos conradianos. No sé si lo hizo o no.
No tengo noticias de Ernest. En el último Transición (Volumen 9) hay un buen trabajo de Murray Goodwin (impublicable aquí) y una buena obra de teatro alemana.
Su siempre afect. Amigo,
Salvo por una interrupción de tres días la semana pasada (Navidad), he estado absolutamente sobrio desde mediados de octubre. Me siento sencillamente grande. Fumo sólo Sanos. Dios nos proteja a todos.
c/o Guaranty Trust Co.
[Paris, France]
[circa 1 de julio de 1928]
Querido Max:
Estamos instalados y ni una alma en el mundo sabe donde estamos; totalmente sobrio y trabajando en la novela y en nada más que en la novela. Regresaré en agosto con ella o en ella. Muchas gracias por el dinero, para estas fechas Reynolds debe haber vendido mi último cuento y eso, a precios franceses, nos ayudará. Aconséjeme sobre la carta adjunta. ¿Por qué no dejarlos? Usted tratando directamente con él como mi agente, quedándose con 10% y ahorrándole así 10% a Curtis Brown. Como sea, aconséjeme. Me gustaría ser publicado por él pues en Inglaterra lo ha hecho mejor que ningún otro con los americanos.
Le aconsejo fervientemente que adquiera de inmediato los derechos de traducción de:
Les Hommes de la Route
de André Chamson
(Publicado por Bernard Grasset)
Él es joven, no salaz, y aparentemente está destinado por todos los literatos sólidos de aquí a ser el gran novelista de Francia —nada de flor de un día como Crevel, Radiguet, Aragon, etc.— Tiene una reputación asombrosa por su entusiasmo y solidez.
Devotamente suyo como siempre,
¡Gracias por los libros en el barco, muchas gracias!
58 rue Vaugirard
[Paris, France]
[circa 15 de julio de 1928]
Querido Max:
Leí la novela de John Bishop. Es imposible, por supuesto. Todos los que fueron impresionados por South Wind de Norman Douglas y Zuleika Dobson de Beerbohm trataron de seguirlos en su espantosa organización del material. No tiene ni la brillante inteligencia de Douglas ni el ingenio de Beerhom. Vide el colapso total de Aldous Huxley. Conrad ha sido, después de todo, la influencia más saludable en la técnica de la novela.
Al mismo tiempo Bishop me dio a leer una noveleta y, para mi gran sorpresa, es, como documento de la Guerra Civil, exactamente como Bierce y Stephen Crane: bellamente escrito, emocionante y perfecto por su construcción e interés. Se siente tan descorazonado por el revoltijo que ha hecho con la novela que se siente algo temeroso de enviársela a usted, le dije que ahora que los relatos de violencia son tan populares pensaba que Scribner’s Magazine estaría encantado de echarle un vistazo.
Así que le estoy enviando la noveleta, nadie, salvo yo, la ha visto. Su dirección es Chateau de Tressancourt, Orgeval, Seine et Oise. Estoy trabajando como demonio.
Su amigo como siempre,
[58 rue Vaugirard]
[Paris, France]
[circa 21 de julio de 1928]
Querido Max:
-
La novela va bien. Creo que es casi maravillosa y pienso que quienes la han visto (la he leído un poco aquí y allá) se han emocionado. Me sentí estimulado el otro día, cuando James Joyce, en una cena, dijo: ‘Si, espero terminar mi novela en tres o cuatro años más cuando mucho’, y él trabaja 11 horas diarias —para mis intermitentes 8 horas—. La mía estará terminada con toda seguridad en septiembre.
-
¿Recibió mi carta sobre André Chamson? Realmente, Max, si no la toma ahora estará usted perdiendo una gran oportunidad. Radiguet tal vez era obsceno, Chamson no lo es en absoluto, él es aquí, sencillamente, el mejor, como Ernest y Thornton Wilder, los dos en uno. Este Hommes de la Route es su segunda novela y casi gana el premio Goncourt. Es la historia de los hombres que construyen una carretera, con toda la fuerza de Bendición de la tierra de K. Hamsun, nada de los falsos labradores americanos de Tom Boyd. Pero aunque lo conozco superficialmente y no tengo ningún interés personal, tengo una gran fe en él como una personalidad extraordinaria, como France y Proust. Por cierto, King Vidor (quien hizo The Crowd y The Big Parade) hará una película sobre ella el verano próximo. Si tiene usted alguna confianza en mí, consiga cuando menos un informe sobre ella y dígame cuál es su decisión. Dentro de diez años será inalcanzable.
-
Planeo publicar después de la novela un libro con aquellos cuentos de Basil Lee. Tal vez uno o dos más serios, para ser publicados en The Mercury o, si usted los quisiera, con Scribners, combinados con un total de seis en el Post, podrían formar una bonita novela ligera, casi para seguir mi novela en la temporada inmediata posterior, de modo que no aparezca directamente en la línea de mi llamada ‘obra’. Alcanzará tal vez las 50 o 60 mil palabras.
-
Dígame los planes de (a) Ernest, (b) Ring, (c) Tom (sentí que las reseñas fueron pobres), (d) John Biggs.
-
¿Le gustó el cuento de Bishop? Creo que es magnífico.
-
En casa, pienso, para el 15 de septiembre. Saludos a Louise.
-
Sobre Cape, ¿no puede arreglarlo usted en mi nombre y tomar el 10% de comisión? Esto si no estoy comprometido moralmente con Chatto & Windus, quienes, por decirlo así, me sacaron del arroyo inglés. Prefiero estar con Cape. Por favor decida y si acepta usted actúe en consecuencia. Si usted no quiere le hablaré a Reynolds. Como usted guste. Contésteme.
Su siempre devoto y agradecido amigo,
ALS, 1 p. Princeton University
“Ellerslie,” Edgemoor, Delaware
Querido Max: le enviaré dos capítulos cada mes de la version final del libro, comenzando la próxima semana y terminando en febrero [Fitzgerald hizo un solo envío]. Estrictamente confidencial. ¡No le cuente a Reynolds! Creo que esto me ayudará a ponerlo en claro en mi mente He estado solo con él demasiado tiempo.
Pienso que Stearns se sentirá feliz. Yo acepto por él [“Apology of an expatriate de Harold Stearns fue publicdo en Scribner´s Magazine en febrero del año siguiente]. Enviéme un cheque para él –no ha tenido mucho dinero desde que en el 25 le di $50, pobre bastardo. Si omite usted su nombre omita también el mío, o como guste.
Ellerslie
Edgemoor, [Delaware]
[noviembre, 1928]
Querido Max:
Resulta satisfactorio enviarle algo nuevamente, aunque sólo sea el primer cuarto del libro (2 capítulos, 18 000 palabras). Luego haré otro cuento corto, después corregiré los capítulos 3 y 4 y los enviaré, espero, hacia el 1o de diciembre.
El capítulo 1 es bueno.
El capítulo 2 me ha causado más problemas que cualquier otra cosa del libro. Comprenderá esto si le digo que alguna vez tuvo ¡27 mil palabras de extensión! Comenzó su carrera como capítulo 1. Incluso ahora estoy lejos de sentirme satisfecho con él, pero no insistiré en sus fallas obvias. Le agradeceré si anota usted sus críticas… y las guarda hasta que le haya mandado el libro completo porque quiero sentir que voy acabando cada una de sus partes y no seguir preocupándome por ellas, aunque en el último minuto tenga que modificarlas mucho. Todo lo que quiero saber es si en general le gusta a usted, y supongo que eso tendrá que esperar, hasta que haya visto la siguiente remesa que completa la primera mitad. (¡Dios mío!, qué agradable resulta ver estos capítulos metidos en un sobre!)
Creo que le he encontrado un nuevo prospecto de un talento realmente extraordinario al modo de Carl Van Vechten. Tengo a la mano su primera novela, desafortunadamente es sobre lesbianas. Más de esto después.
¡Creo que el título de Bunny es maravilloso! [I Thought of Daisy, novela de Edmund Wilson].
Recuerde, la novela es confidencial, incluso para Ernest.
Siempre suyo,
Scott
[Ellerslie]
[Edgemoor, Delaware]
[circa 1 de marzo de 1929]
Querido Max:
He estado escabulléndome como un ladrón sin dejarle los capítulos, corregirlos llevará una semana de trabajo, y con la confusión de la gripe y la partida, he sido incapaz de hacerlo. Los corregiré en el barco y los mandaré desde Génova. Mil gracias por su paciencia —sólo espéreme unos pocos meses más, Max— ha sido una temporada desalentadora para mí, pero jamás olvidaré su amabilidad gentileza y el hecho de que jamás me haya hecho un reproche.
Me agrada lo del libro de Ernest. Respeto su decisión sobre la Modern Library aunque no concuerdo del todo con usted. $100.00 o $50. 00 de anticipo es mejor que un octavo de $40 por las regalías de un año, y la colección de Scribner me parece vaga y arbitraria. Como es una baratija les daré un cuento nuevo y muy inferior pues quiero estar representado junto a esos hombres, i. e. Forster, Conrad, Mansfield, etc.
Aquí mismo va el manuscrito que prometí entregarle —creo que le hacen falta algunos cortes pero con un título decente y sin prólogo podría venderse así. Aunque no me siento muy seguro.
¿Verá los cuentos de Holger Lundberg, un joven que ha publicado en The Mercury? Es un joven prometedor y lo he dirigido a usted.
Odio tener que partir sin verlo, y odio verlo sin poder poner el manuscrito en sus manos. Así que adiós por unos cuantos meses, y mi afecto y gratitud siempre
Scott
[Desde algún lugar de Francia]
[circa 1 de abril de 1929]
Esta carta apresurada es para agradecerle la carta amable y alentadora que me escribió usted. Espere un libro de Pierre Living sobre Baudelaire que le llevará Madeleine Boyd. Creo que hay otro publicado, pero este hombre me hizo cierta vez un favor y antes de saber que tenía un rival en el mercado le prometí que llamaría la atención de usted sobre él.
Estoy encantado con la novela de Ernest [A Farewell to Arms]. Estaré aquí en París tratando, como de costumbre, de terminar el mío, hasta julio 1, c/o The Guaranty Trust, rue des Italiens. Luego la costa.
Un francés de aquí (desafortunadamente no tengo su libro a mano pero es un escritor sobre aviación muy conocido) ha escrito un libro llamado Evasions d’Aviateurs que trata de escapes de aviadores durante la guerra, todos reales y fascinantes. Es un best seller aquí. En tres meses aparecerá una secuela que incluirá algunos escapes de aviadores alemanes y americanos, incluso la de Tommy Hitchcock (como usted sabe la tradición de los aviadores es escapar).
¿Qué pensaría de un libro de gran tamaño con los dos volúmenes profusamente ilustrado con fotografías? Creo que Liberty tuvo mucho éxito con Richthofen y como registro del ingenio humano Les Evasions d’Aviateurs es asombroso. Para engrosar la cosa podría agregarse un tercer volumen que acaba de publicar llamado Special Missions of Aviators During the War. ¿Qué piensa usted? Podría ser impresionante, tiene, como Trader Horn, la extraña cualidad de entretener a los aburridos.
Desdichadamente no tengo el nombre del individuo.
Gracias otra vez por su amable y comprensiva carta. Estoy avergonzado por quejarme por nada y no lo volveré a hacer.
Villa Fleur des Bois
Boulevard Eugene Gazagnaire
(Hasta el 1 de octubre)
Cannes, France
[circa junio de 1929]
Querido Max:
Unas líneas apresuradas para decirle
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Estoy trabajando día y noche en la novela desde un nuevo ángulo que creo solucionará las dificultades previas.
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Dotty Parker, cuya ‘Big Blonde’ ganó el premio O. Henry, esta escribiendo una novela o noveleta. Ha estado recibiendo malos pagos y creo que estaría interesada en encontrar, si a usted le interesa, un mercado en Scribners. En este momento está en un punto alto en cuanto a producción y reputación. Consiga la dirección de su banco del Bookman o del New Yorker y haga que se la reenvíen, pues no sé, cuando se vaya de aquí, si estará en el Hotel Beau Rivage, Antibes. Si a usted le interesa no sería una pérdida de tiempo para mí.
-
Ernest un poco preocupado en su última carta, no veo por qué. Al diablo con los duros de Boston. Espero en Dios que Sin novedad en el frente no afecte sus ventas. Mi apuesta es que el libro superará los 50 000.
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Muy apenado por Ring. ¿Por qué no escribe Sobre Great Neck, una especie de odisea de un hombre que ingresa en el negocio teatral?
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Envíeme el libro de Bunny. Supe de su ruptura. Espero que sus poemas incluyan “Our Autumns were unreal with the new…” Por favor, pregúntele sobre él, me ha perseguido durante 12 años.
-
Lamento lo de la pierna de John, le escribiré, pues necesito noticias de la obra.
-
Tom Boyd se ha perdido de vista, ¿no es así? Deme alguna noticia.
Siempre su afect. amigo,
10 rue Pergolèse
Paris, France
Circa 15 de noviembre 1929
Querido Max:
Por primera vez desde agosto veo claro un buen tramo de la novela, así que le escribo usted como no soporto hacerlo en las situaciones de aplazamiento en que todo parece en el aire. No regresaremos a casa en Navidad, por razones de dinero y porque significaría ahora una horrible interrupción. Nuestras dos familias están armando un gran alboroto pero no puedo comprometer lo que queda de mi futuro por eso.
Me alegra el éxito de Ring, por lo menos es por algo nuevo y lo hará pensar que todavía está vivo y no es un difunto semi clásico. La prensa ha sido maravillosa con Ernest y espero que venda. Por cierto, McAlmon [Robert McAlmon, escritor y editor americano] es una rata amargada y no me sorprende nada de lo que haga o diga. Fracasó como escritor y trata de darse ánimos pegándose a los grandes como Joyce y Stein y despreciando todo lo demás. Parte de su bronca con Ernest hace algunos años fue porque le aseguró a Ernest que yo era marica… Dios sabe que muestra más creatividad en su malicia que en su trabajo. Luego le dijo a Callaghan [Morley Callaghan] que Ernest era marica. Es un individuo al que hay que evitar.
Lamento que no funcione el libro de Bunny, pensé que era bueno o por lo menos más interesante que las novelas, mejores o al menos más logradas.
Felicitaciones a Louise.
Ah, ¿y qué cosa es este libro del que he comenzado a recibir recortes de todos lados, conmigo, Struthers Burt y Ernest, etc.?, Según recuerdo, usted no permitió que ‘The Rich Boy’ fuera publicado en la Modern Library en una colección representativa que podría haberme ayudado, y helo aquí en un libro obviamente destinado al olvido que no tiene más propósito que el de fatigar a los reseñistas con los cuentos. Sé que no tiene gran importancia pero me molesta el hecho de que no haya considerado conveniente discutirlo conmigo.
Sin embargo este es un punto desagradable para concluir cuando estoy por siempre en deuda con usted por sus innumerables favores y valiosos consejos. Se debe a que tan poco me ha sucedido últimamente que eso resulta magnificado. ¿Puede, a propósito, enviar el libro de Princeton de Edgar —aquí no se consigue—? ¿Se fugó con alguien Tom Boyd? Qué pasa con la obra de Bigg?
Siempre su afect. Amigo,
10 rue Pergolèse
Paris, France
21 de enero de 1930
Querido Max:
Esta carta se ha extendido siete apretadas páginas así que mejor no la lea si tiene prisa. [Esto fue escrito sobre el saludo]. Hay tanto que escribirle a usted, o más bien, tantas cosas pequeñas, que escribiré primero las cosas personales, y luego en otra hoja una serie de sugerencias sobre libros y autores que he acumulado en los últimos seis meses.
-
Para comenzar, no menciono mi novela no porque no esté terminada o por negligencia, sino sólo por que estoy cansado de poner fechas, lo haré hasta el momento en que esté en la oficina de correos.
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Estoy agradecido por el dinero. No pasará otra vez, pero de nuevo conseguí endeudarme terriblemente y odio tener que recurrir a Ober por más centavos cuando acaba de empezar [Harold Ober, agente literario de Fitzgerald, acababa de fundar su propia firma después de abandonar la de Paul Revere Reynolds].
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Gracias por los documentos del caso Callaghan. No lo discutiré, excepto para decirle que no me agrada y que le escribí una carta formal de disculpa. Nunca pensé que él empezara el rumor y nunca le dije ni le insinué algo semejante a Ernest.
-
Encantado por el éxito del libro de Ernest. Acepté la responsabilidad de decirle que McAlmon estaba en su viejo sucio trabajo cerca de Nueva York. McAlmon, por cierto, nada tiene que ver con la fundación de Transition. Él publicó aquí el primer libro de Hemingway y algunos libros suyos y fundo algunas revistas pequeñas pero sin importancia.
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Gracias por conseguirme la traducción de Gatsby a varias lenguas.
-
[..VER P. 107 DE THE SONS.]
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Tom Boyd parece muy lejano. Pero le contaré una cosa horrible. Laurence Stallings estaba en el Oeste con King Vidor para escribir, con un enorme salario, algo equivalente a What Price Glory. King Vidor me dijo que Stallings, ansioso por mostrarle a Vidor lo que era la guerra, le dio un ejemplar de Through the Wheat. Y gracias a eso fue que Vidor hizo las grandes escenas de The Big Parade. La ganancia de Tom Boyd fue de unos pocos miles. Por favor no mencione mi nombre en relación con esta historia pero es la pura verdad y a me parece espantosa.
-
Por último y más importante. Knopf me hizo una oferta mejor que cualquier otra en Inglaterra por los derechos de mi siguiente libro (anticipo de $500.00; regalías deslizándose del diez y el quince al veinte; y la garantía de publicar el siguiente libro de cuentos con la misma tarifa) que acepté por supuesto. Mi previa plática con Cape era alentadora para mí pero con condiciones. En cuanto a Chatto & Windus, como no me hicieron ninguna propuesta por mi All the Sad Young Men me sentí libre de aprovechar un tecnicismo para conseguir publicar mis libros en Inglaterra, sobre todo cuando ellos habían contestado una carta mía con la firma (Chatto & Windus, per Q), sin duda una forma inglesa de mostrar real interés en el trabajo de uno.
Tengo que decirle (en privado) algo que le parecerá divertido, el primer contrato que me envió Knopf contenía una cláusula que habría requerido darles $10 000 en el momento de la publicación, esto es: 25% de todos los derechos de su publicación por entregas (no especificaba que sólo los ingleses) que Liberty había contratado, como usted sabe, por $40 000. Era una menuda…, o tal vez un error de su oficina, pero luego volví al contrato con un peine fino y era bastante decente. ¡Confidencial! De paso me dijo, como Harcourt le dijo una vez a Ernest, que ustedes eran los mejores editores de América. Le dije que estaba equivocado, que sólo eran un montón de falsificadores de regalías y cambiadores de morralla.
Nada más por el momento. Me gustó el libro de Bunny y lamento que no haya funcionado. Pensé que esos cuentos de Day Edgar formaban un bonito libro, ¿usted no?
Siempre su devoto amigo,
Añado un apéndice de brillantes ideas, tal vez encuentre una o dos que valga la pena considerar. Felicitaciones por el libro de Eddy.
(Lista de Sugerencias)
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Si el ubicuo y en ruinas MacAlmon merece ser escuchado entonces ciertamente también John Bishop, un poeta y hombre de gran inteligencia y talento real. En otro sobre le envío un cuento hermano de la noveleta que rechazó usted, el cual, junto con el primero y tres más pequeños formarán su libro sobre la invasión de Virginia en la guerra civil, una sencilla gran idea y un campo rico y nuevo. El que incluyo es el mejor que ha hecho y es lo mejor que he leído sobre los no-combatientes o, más bien, sobre la guerra detrás de las líneas. Espero en Dios que pueda utilizarlo en la revista. ¿No podría ser levantado en el tipo pequeño que Sew Collins empleó en Boston y en su Farewell to Arms? Él necesita aliento y vale la pena.
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En el nuevo American Caravan, entre muchas cosas de Joyce y Co. aparece el primer trabajo de un hombre de 21 años llamado Robert Cantwell. Subráyelo bien, pues me parece que ha aprendido mejor la lección de Proust que Thornton Wilder y tiene un destino no menos brillante.
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Ahí mismo, otro joven, llamado Gerald Sykes, tiene un talento extraordinario en la línea de Dios sabe qué, pero notable y distinguido.
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En tercer lugar (estos tres están en el condenado libro) hay un hombre llamado Erskine Caldwell que me interesa menos que los otros por sus usuales prestamos de Hemingway e incluso de Callaghan, aun así léalo. Él y Sykes tienen 26 años. No conozco a ninguno de los dos.
Si decide actuar en cualquiera de estos últimos tres casos yo lo haría en las próximas semanas. No conozco a ningunos de esos hombres, pero Cantwell pronto destacará con su siguiente producto, si no lo ha hecho ya. Por alguna razón los escritores jóvenes llegan en grupos: Cummings, Dos Passos y yo en 1920-21; Hemingway, Callaghan y Wilder en 1926-27, nadie entre esos años ni desde entonces. Me parece que está es realmente una nueva generación.
-
Un amigo personal (pero él no sabe que le escribo), Cary Ross (Yale 1925), pobremente representado en este American Caravan pero con poemas brillantes en The Mercury y Transition, estudia medicina en la John Hopkins, es alguien que al precio de publicarlo, o al menos de examinar sus poemas, podría mostrar ser un hombre valioso. Notablemente más joven que post guerra, posterior a mi generación, seguramente se pasará a la ficción y vale la pena intercambiar correspondencia con él.
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Dos Passos me escribió sobre un manuscrito de algún protégé suyo, pero como yo no he visto el manuscrito ni conozco al hombre la carta carece de sentido para mí. ¿Hizo algo sobre Murray Godwin (o Goodwin)? Pronto le enviaré las memorias de un ex-marino, portero de mi banco aquí. Podría ser un documento valioso, con sus relatos auténticos de la expedición a Nicaragua, etc.
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En el campo ajeno (francés) hay, además de Chamson, un hombre, en el lado opuesto, de gran talento. No es Cocteau ni Aragon sino el joven René Crevel. Me resisto a él porque es maricón, pero en el último Transition (Número 18) hay una traducción del comienzo de su actual novela que sencillamente me dejó anonadado por su belleza. La parte en Transition se llama ‘Mr Knife and Miss Fork” y le pido a Dios que la lea usted de inmediato. Por cierto, la novela es un gran éxito aquí. Creo que no se ha colocado en América y si le interesa a usted por favor comuníquese conmigo antes de escribirle a Bradley.
-
Ahora, por último, una idea mucho más elaborada. En Francia cualquier libro militar de importancia estratégica o táctica real, teórica o plenamente documentada (por lo general lo último) (no me refiero a las batallas de una compañía entre los ‘rojos’ y los ‘azules’ que nos enseñan en el ejército bajo el nombre de pequeños problemas de infantería) es por lo general publicado por Payot e incluye títulos como Ludendorf’s Memoirs y Documentary Preparations for the German Break-Through in 1918 —cómo fueron concentrados los hombres, entrenados, llevados a las líneas en 12 horas en 150 diferentes grupos técnicos desde lanza fuegos hasta cocineros de campo, la historia por dentro, desde órdenes capturadas hasta el mayor de los ataques tácticos en la historia; un estudio de Tannenburg (Alemán); muchos sobre el primer Marne, alemanes y franceses; un estudio exhaustivo sobre la guerra de gas, otro sobre tanques; ninguna destilación dogmática reunida por algún viejo chocho, sino documentos originales.
Ahora, en cuanto tenemos escuelas militares y no mucha preparación (soy políticamente cínico y gran marino de guerra, como todos los europeos) la traducción al inglés debe tenerse en todas las academias, escuelas militares, escuelas del estado mayor, etc. (apuesto que hay oficiales americanos con el rango de capitán que no saben que es “infiltración en profundidad o cuál era la idea del coronel Bruckmuller sobre el uso de la artillería), me parece que sería un gran servicio patriótico consultar a los compradores de libros del departamento de guerra sobre algún plan para subsidiar la publicación tentativa de una docena de los más importantes como ‘biblioteca de lecciones de la gran guerra de las fuentes originales.’ Podría ser paralela, pero esencialmente más militar que político-militar, a la lista adjunta de la colección de Payot. Subrayo algunas de las propuestas incluidas. Esto, en vista de los muchos millares de aficionados a las batallas que hay ahora en América, podría ser un enorme éxito popular tanto como un servicio patriótico. Dígame su opinión, pues si no estuviera usted interesado me gustaría, más para mi propia satisfacción, sugerírselo a algún otro. Algunos que he subrayado podrían estar ya publicados.
Dios mío, esta es la página siete y usted está durmiendo y yo quiero alcanzar el Olimpo con esto, de modo que termino. Por favor déme su respuesta a cada idea.
¿Se vende algo Chamson? Ah, puede hacer que me envíen la declaración acostumbrada de ausencia de regalías para mis impuestos, y ver, para mi propia curiosidad, si vendí algún ejemplar este año excepto a mí mismo.
[10 rue Pergolèse]
[Paris, France]
[circa 1 de mayo de 1930]
Querido Max:
Me alegró mucho lo del cuento de Bishop, su aceptación ha hecho maravillas por él. Una noche le leí un buen tanto de mi novela y creo que le gustó. Ober me escribió que si no podía publicarla este otoño debería publicar los cuentos de Basil Lee, pero sé demasiado bien para la reputación de quien están hechos y me reduciría a ruinas dar ese paso. He visto a Tom Boyd, Michael Arlen y muchos otros caer en la trampa de tratar de engañar al público, sin importar cuál es su público, con sustitutos, mejor dejar pasar cuatro años. Comencé a escribir joven y mucho y el puchero tarda ahora más en llenarse, pero la novela, la sustancia de mi novela, sería diferente si la hubiera terminado a la carrera hace año y medio. Si cree usted que Callaghan no se reventó él solo con su agonizante obra maestra sólo espere y verá caer los pedazos. No sé porque le digo esto a usted que ha sido mi más seguro y fiel animador y amigo, pero la carta de Ober me molestó y me puso de pésimo humor. Sinceramente, sé lo que estoy haciendo, Max. ¿Cuánto tiempo transcurrió entre The Cabala y The Bridge of St Luis Rey [de Thornton Wilder], entre The Genius y The American Tragedy [de Theodore Dreiser], entre The Wisdom Tooth y Green Pastures? [de Marc Connelly]. Me parece que las cosas transcurren más rápido allá en América, pero el tiempo invertido será finalmente tiempo ganado si esta cosa mía no es una mediocridad como The Woman of Andros [de Wilder] y The Forty-Second Parallel [De Dos Passos] Para los críticos es fácil decir ‘Está acabado’, pero es más seguro sostenerlo con evidencia impresa que por un largo silencio.
Siempre suyo,
[10 rue Pergolèse]
[Paris, France]
[mayo, 1930]
Querido Max: permítame, en primer lugar, decirle lo conmocionado que estoy por la muerte de Mr Scribner. Sucedió a su debido tiempo, por supuesto, pero sin embargo [lo extrañaré] por su imparcialidad con cosas que pertenecían a otra generación, por su tolerancia y, sencillamente, por ser el titular de una gran empresa.
Por favor dígame como lo afecta a usted, si lo afecta en algo.
La carta adjunta ha estado en mi escritorio durante tres semanas pues cuando la escribí no sabía si debía enviársela o no. Luego vino la fiesta de la boda de Powell Fowler y desafortunadamente me vi envuelto en comidas, clubes nocturnos y bebida; luego Zelda tuvo una especie de colapso nervioso por el exceso de trabajo y como resultado no escribí una sola línea de mi trabajo o una carta durante veintiún días. ¿Ha leído usted The Building of St Michele y de D. H. Lawrence Fantasia of the Unconscious? No olvide ninguno de los dos.
Siempre suyo,
¿Hay noticias de Ernest?
Por favor, no le mencione a Ober la carta adjunta pues le he escrito ya.
[Switzerland]
[circa 8 de julio de 1930]
Querido Max:
Le he pedido a Harold Ober que le ofrezca a usted estos tres cuentos que escribió Zelda en medio de su colapso nervioso. Creo que verá usted que poseen, aparte de la riqueza y belleza de su escritura, una extraña obsesión y una cualidad evocativa que resulta absolutamente nueva. Creo que también hay una cierta unidad evidente en ellos —su unidad real es un hecho porque cada uno de ellos es el relato de su vida cuando las cosas parecían haberla llevado al borde la locura y la desesperanza. En mi opinión son literatura, aunque en este caso yo podría estar leyendo tanto entre líneas que mi opinión carezca de valor. (Por cierto, los cuentos de Caldwell fueron un completo fiasco: más crímenes cometidos en nombre de Hemingway.)
Siempre suyo,
[Switzerland]
[circa 20 de julio de 1930]
Querido Max:
Zelda está aún endemoniadamente enferma, y el psiquiatra, quien le dedica casi todo su tiempo a ella, resulta muy caro. Estaba tan trastornado en junio, cuando las esperanzas de que se recobrara eran negras, que prácticamente no podía trabajar y me atrasé, luego llegó un telegrama de Ober, que por primera vez no podría hacerme el anticipo acostumbrado por el pago de un cuento. Por lo tanto recurrí a usted. Le he dicho que le ceda a usted $3 000 de las regalías del cuento que estoy enviando esta semana, pues es terrible estar endeudado. Mil gracias y mis disculpas.
Suyo como siempre (agobiado y preocupado por la vida),
Geneva, Switzerland
[circa 1 de septiembre de 1930]
Querido Max:
Todo mundo parece terminar en esta tierra suave, aromáticamente antiséptica… con una capa de flores encima. Tom Wolfe es el único hombre que he visto aquí que no está enfermo o que no tiene que tratar con la enfermedad. Con él hizo usted un gran descubrimiento, lo que puede hacer él es incalculable. Tiene una cultura más profunda, y más vitalidad, que Ernest, pero, acompañado de la inmensa superficie que quiere cubrir, es casi poeta. Carece también de la cualidad de bastón endurecido por el fuego de Ernest, él es más susceptible al mundo. John Bishop me dijo que necesitaba consejos sobre recortar, etc. Pero después de leer su libro pensé que eso no tenía sentido. Me pareció un hombre a quien debe dejársele solo en cuanto a la extensión así tenga que ser publicado en cinco volúmenes. Lo aprecio mucho.
Lamento por supuesto lo de los cuentos de Zelda, posiblemente significan para mí más que lo que es implícito para el lector que no sabe de qué profundidades de sufrimiento y esfuerzo brotaron. Uno de ellos, lo pienso ahora, sería incomprensible sin un erial de notas a pie de página.
Ella tiene esa serie de ocho retratos que tanto atrajo la atención en el College Humor y en vista del éxito de Laments (25 000 ejemplares) de Dotty parker y si Zelda pudiera agregar unos pocos más durante el invierno, creo que podría tener un libro para la próxima primavera.
¿No fue un bonito homenaje el de Mencken a C. S. [Charles Scribner] en The Mercury?
Los anticipos de las regalías de la, como bien podría llamarse, deuda nacional me impresionan. El acostumbrado círculo vicioso está aquí, estoy exactamente $3 000 por delante, lo que significa dos meses en la enciclopedia. Prefiero pagarle todo lo que esté sobre $10 000 de mi siguiente cuento (en octubre). Ha sido usted condenadamente bueno conmigo.
Zelda está casi bien. El doctor dice que no debe beber de nuevo (no es que la bebida contribuyera a su colapso), y que yo tampoco debo beber durante un año, ni siquiera vino, porque beber en el pasado fue una de las cosas que la acosaron en sus delirios.
Por favor, mándeme, cuando aparezcan, cosas como el libro de Wolfe. ¿El libro de Ernest es sobre corridas de toros? Le envío un curioso manuscrito iletrado de un botones de mi banco aquí. ¿Puede echarle una ojeada y ver si algunas partes, como la de los marines en Centroamérica, son interesantes como datos? ¿Y, si no es así, regresárselo directamente a él? Está usted absolutamente en lo cierto en cuanto a los dólares de los libros. Es una idea absurda y creo que los de la Authors League se volvieron locos.
Siempre suyo,
La enfermedad me ha costado una fortuna, de ahí el telegrama de julio. El hombre más importante de Suiza le dedicó todo su tiempo a ella y salvó su cordura por una fracción de segundo.
Grand Hotel de la Paix
Lausanne, Switzerland
[antes del 21 de mayo de 1931]
Querido Max:
Una idea:
Princeton ha tenido muchos libros, demasiados en los últimos diez años (después de una rápida inspección no me siento muy impresionado por el libro de Burnham, quien se apoya en exceso en nosotros los viejos), pero
—No ha habido un libro de Harvard desde Charlie Flandrau y Filosofía Cuatro. Estoy muy impresionado con la serie de cuentos de la sociedad Harvard-Boston de Bernard De Voto que estuvo saliendo en el Post el año pasado. Son ligeros, románticos y sumamente graciosos. Creo que bajo un título como Outside the Yard el todavía no saturado público de Harvard podría disfrutarlo. (No me atrevo a sugerirle a usted que los llame Recent Researches at Cambridge).
Los nuevos magazines avant-garde no están a la altura de Transition, y este Caravan no tiene nada nuevo, excepto algo de buena poesía. La Era del Jazz terminó. Si Mark Sullivan continúa [con su Historia de los Estados Unidos entre 1900 y 1925], podría decirle que reclamó el crédito del nombre y que se extendió desde la represión de los alborotos del 1 de mayo de 1919 hasta la caída de la bolsa en 1929: una década casi exacta.
Zelda está mucho mejor. La voy a llevar de paseo mañana, sólo por un día. Es ella misma otra vez, aunque no muy fuerte. Por favor, mande las pruebas de ella.
Suyo siempre,
Don Ce-Sar Hotel
St Petesburg, Florida
(sólo por tres días)
[circa, 15 de enero de 1932]
Querido Max:
Por fin, por primera vez en dos años y medio, voy a dedicarle cinco meses consecutivos a mi novela. Realmente voy seis mil dólares por delante. Estoy replanteándola para incluir lo que es bueno de lo que ya tengo; agregaré 41 000 palabras más, nuevas y publicadas. No se lo diga a Ernest o a cualquier otro —déjelos pensar lo que ellos quieran— de cualquier modo usted es el único que siempre ha tenido fe en mi.
Sus cartas suenan tristes todavía. En nombre de Dios, tómese unas vacaciones este invierno. Nadie podrá arruinar su casa durante su ausencia ni atreverse a dar algún paso importante. Deles la oportunidad de ver lo mucho que dependen de usted y cuando regrese corte una o dos cabezas vacías. Thalberg hizo eso en la Metro-Goldwyn-Mayer.
Lo cual me recuerda que estoy haciendo el “Hollywood Revisited” por las tardes y eso, creo, seguirá durante seis días, tal vez diez.
¿Se han reunido los cuentos humorísticos del Post de Nunnally Johnson? Todo el mundo los lee. Por favor, examínelo por lo menos. Pregúntele a Myers. Debe investigar por lo menos un año atrás pues es el tiempo que he estado intentando hablarle a usted de esto.
¿Dónde demonios están mis ejemplares escandinavos de The Great Gatsby?
No podría haberme enviado nada que disfrutase yo tanto como el libro de Churchill [The World Crisis en un volumen].
Siempre su devoto,
Traducción de Armando Pinto
Continuará


























