Sabela Eiriz: trabajo a partir de experiencias íntimas y personales

0
1306

 

Su campo de trabajo dentro del arte es amplio. Está la fotografía, la literatura, por ejemplo. ¿Cuánto de literatura tiene su fotografía y la literatura cuanto de fotografía? ¿Es posible deslindar que una influya a la otra?

Diría que ambas están muy vinculadas: mi forma de escribir está repleta de imágenes y la conceptualización de mis fotografías bebe a menudo de la literatura. En todo caso, el lenguaje o lenguajes que utilizo en un proyecto están siempre a disposición de la idea que quiero transmitir, y escojo la forma de funcionar más coherente y oportuna. Sí creo que pueden actuar de manera autónoma pero, a mi modo de ver, esas conexiones que existen entre ellas las enriquecen, tanto a la hora de crear como de visualizar el proyecto.

 

Su campo de trabajo, por ejemplo: en Sobre los mismos pasos, en Espais Volart, de la Fundación Vila Casas, la presentación dice: la exposición combina el mundo de las emociones y las sensaciones con la mirada atenta y documental de algunos de los dramas humanos más trágicos de la historia contemporánea. ¿Hay una obsesión de lo social en su obra?

Más que obsesión, compromiso. A menudo trabajo a partir de experiencias íntimas y personales, pero a la hora de desarrollarlas no me interesa quedarme sólo en mi historia individual. El abordaje de lo común me permite encontrar un sentido a mi discurso, una pertinencia hacia los demás. Igualmente, me interesa trabajar también en proyectos con un claro trasfondo social y carácter político, es algo que va en sintonía tanto con mi forma de ser como con mi concepción como creadora.

 

Biopsias, su muestra, nace como un estudio sobre la identidad personal. En el texto que la acompaña puede leerse lo siguiente: Es difícil saber quién eres. / Es aún más difícil definirte. /Tratamos de encontrarnos, darnos un significado. Una identidad. ¿Podemos entender este fragmento como parte de la búsqueda en su trabajo? ¿Un punto de partida para comprender o aproximarse a su obra?

Es uno de mis proyectos más iniciales y en él veo claramente mi propia necesidad de buscarme y, con suerte, encontrarme y definirme, no sólo a nivel personal sino también artístico. Por supuesto, no es un proceso que haya acabado (ni me interesa que sea así), y la revisión constante de esa frase me parece muy oportuna. Creo que esta ansia por entender y poner forma y nombre a las cosas es algo que me acompaña desde niña, y está presente en mi forma de pensar y trabajar.

 

¿Cómo es su proceso creativo? ¿Desde dónde le es más cómodo comenzar una obra?

Como ya dejé caer, las cuestiones que me atraviesan personal y emocionalmente son a menudo mis principales detonantes. Lo más natural en mi proceso es desarrollar una idea conceptualmente e ir encontrando su forma en imágenes, pero en alguna ocasión puntual fue algo más intuitivo y las imágenes y los conceptos surgieron a la par. De todas formas, todo esto depende mucho del lenguaje y del carácter del proyecto.

 

Cuando debe trabajar sobre un encargo ¿Cómo encara las necesidades de los otros junto a las suyas?

Trato de ubicar las necesidades de la otra persona en los puntos de partida y en los resultados que ésta busca, para ser fiel a lo que quiere y tratar de lograr un resultado óptimo. Por el contrario, el desarrollo del trabajo responde a mis propias necesidades y a mis procesos de trabajo. De esta forma, encuentro un equilibrio que, por lo que he ido comprobando, da resultados satisfactorios para ambas partes.

 

¿Cree que la fotografía es un arte que está comenzando a ser mejor vista, se le presta más atención?

En mi opinión, la fotografía ha mejorado su estatus artístico desde hace unos años. Yo me muevo en un ámbito muy vinculado a lo fotográfico, por lo que no sabría decir hasta qué punto existen todavía prejuicios sobre ella desde otros círculos. Desde mi punto de vista, me resulta mucho más relevante la gran cantidad de fotografías de todo tipo que consumimos a diario y cómo esto puede influenciar en la forma de verla y comprenderla.

 

La pandemia, ¿es un virus que puede modificar la idea de identidad y operar en su obra?

Creo que hemos visto trastocadas la identidad individual y la colectiva en la situación que estamos viviendo. Esto ha ocurrido, además, de una manera global, y el sentido de vínculo y pertenencia se resignificaron. Nos hemos encontrado de una forma muy similar desde lugares muy lejanos y diferentes, pero al mismo tiempo también han aflorado el individualismo y el egoísmo de la sociedad.

Todavía lo considero muy reciente y necesito observar más el desarrollo de este momento para elaborar un discurso (más aún un discurso artístico), pero a día de hoy sí pienso que en muchos aspectos identitarios esto puede marcar un antes y un después en nuestra concepción personal y/o social.

 

¿Realiza fotos desde su móvil y qué valor les encuentra a esos trabajos?

Sí, hoy es el dispositivo fotográfico que más utilizo. Normalmente es a modo de diario o toma de apuntes, y no es raro que posteriormente rehaga esa fotografía con una cámara fotográfica. Sin embargo, hay algunas imágenes hechas con mi teléfono móvil que forman parte de mi portafolio artístico. Si bien no pueden ofrecer la misma resolución o calidad técnica, suponen tomas únicas con pertinencia artística para mí y su origen, en ese sentido, no me resulta relevante.

 

¿Es Photoshop un truco o es una herramienta importante que puede aportar a la construcción de una obra?

Una herramienta, al menos en mi caso, porque sus usos son muchos y con infinidad de funciones y posibilidades. Para mí, que trabajo fundamentalmente con fotografía digital, es un elemento clave en mi flujo de trabajo, donde la fotografía acaba de tomar forma y puedo ajustar encuadre, luz y color, así como realizar otros pequeños retoques si lo veo necesario. Evidentemente, el uso que hago de él cambia según el tipo de fotografía o trabajo que esté haciendo, pero siempre con la intención de lograr el resultado más coherente y óptimo.

 

¿Qué peso tiene en usted la opinión de curadores, comisarios al momento de montar una muestra? O cuando ejerce ese rol ¿espera ser escuchada?

Intento que sea la justa y necesaria para enriquecer mi trayectoria y mi trabajo. Busco muy a menudo la crítica porque me ayuda a visualizar mi obra desde diferentes perspectivas, pero creo que es importante darle el espacio justo para que no sea destructiva y desmoralizante.

 

¿Qué espacio tiene la tecnología, que en fotografía ha crecido exponencialmente, en su obra?

En mi caso, creo que depende del trabajo. Todos mis conocimientos se ponen al servicio del proyecto y, en ese sentido, las posibilidades que ofrece la tecnología a diferentes niveles (tanto con dispositivos como con software) es aprovechada para enriquecerlo, pero sólo si es pertinente. Por ejemplo, en trabajos donde experimento con el collage digital o el video mapping, la relevancia de la fotografía es evidente y en ningún momento trato de esquivarla, al contrario.

 

Usted también, además de las artes visuales y la literatura, tiene antecedentes como actriz. ¿Cuánto influencia en su fotografía la teatralidad, la escenificación?

Como comentaba al inicio de la entrevista, creo que los diferentes lenguajes y recursos artísticos que conozco y utilizo se influyen y enriquecen entre ellos. En el caso de las artes escénicas, el aprendizaje de la luz y el color, pero también del cuerpo y el movimiento, influyen en el planteamiento de muchas de mis fotografías. Creo que es un acto más inconsciente que consciente, pero mi mirada se ve atravesada por todo ello de forma inevitable.

 

¿Cuándo hace uso del dibujo para sus obras?

Desde bocetos de fotografías a obras en sí mismas. El dibujo forma parte de mi proceso de la misma forma que el texto escrito: pocas veces figura en la obra final, pero siempre es una pieza fundamental en el desarrollo y la conceptualización.

 

¿Son las Ferias de Arte un instrumento de poder o además de serlo son útiles al momento de difundir artistas?

Sí creo que son una herramienta de difusión de arte, artistas y espacios expositivos, aunque dependiendo del tipo de feria suponen un mayor o menor grado de apertura a este conocimiento. Su papel a la hora de reconocer oficialmente el trabajo de artistas puede ser grande, pero creo que ha de ser tomado como las críticas: en su debido lugar y proporción, pues existen muchas prácticas –en mi opinión– muy relevantes e interesantes que quedan fuera de este espacio y no por ello tienen menos valor.

 

¿Beneficia a la fotografía que las obras comiencen a circular por las subastas? La pregunta apunta, no al aspecto monetario, sino a la valoración real de una obra.

La verdad es que es un ámbito bastante ajeno a mí, por lo que me resulta complicado opinar al respecto. Si no entiendo mal, considero que sí puede ayudar al estatus artístico de la fotografía el hecho de que comparta espacios tradicionalmente ocupados por la pintura u otras bellas artes.

 

Se señala que las Nuevas Fotógrafas Gallegas son un gran salto de grandes talentos en la escena de las artes visuales. ¿Está de acuerdo?

Conozco a grandes fotógrafas gallegas contemporáneas y es un orgullo su presencia en la escena actual, pero lo cierto es que no estoy al tanto de esta nomenclatura, ni a quién incluyen ni bajo qué conceptos.

Yo estoy muy unida a mi origen gallego (de hecho, diría que ahora más que nunca) pero también considero que mi trayectoria está muy vinculada a otros territorios, principalmente a Catalunya.

 

¿Cree posible que los museos no sólo sean de pintura, también incluyan la fotografía?

Por supuesto. De hecho, considero que podemos encontrar buenas e interesantes fotografías en espacios museísticos a día de hoy.

 

¿En qué proyecto se encuentra?

Tengo dos proyectos personales iniciados, pero actualmente estoy desarrollando un par de trabajos para clientes sobre los que aún no puedo dar detalles e iniciando mi investigación doctoral en artes y educación, por lo que ambas cosas ocupan la mayor parte de mi tiempo.

 

Fotografía de Sabela Eiriz