Daniel Vázquez El guardián de mi hermano. Editorial Letra Capital, 2025, 67 páginas.
La vanguardia nace de la tradición
Llama la atención que un poeta joven como Daniel Vázquez, nacido en 1997, apueste en su primer libro por revisar el mito de Caín y Abel cuando la mayoría de los poetas de su generación abordan otros temas relacionados con la cultura digital, lo pop y la inteligencia artificial. Pudiera sonar a una escritura anquilosada, donde no hay nada nuevo qué decir sobre el capítulo 4 del Génesis bíblico, más allá de las clases de catecismo. No habría nada que decir cuando no se ha interiorizado profundamente un tema por un escritor. Y más allá de las creencias o vida personal del autor, llama la atención la interiorización profunda del mito que le ha permitido a Daniel Vázquez construir cinco yos líricos verosímiles y poderosos: Abel / Adán-Eva / Dios / Caín.
El poeta ruso Vladimir Mayakovski decía en Cómo hacer versos, que “El poeta debe colocarse a la vanguardia de su clase, en todos los frentes y sólo la elaboración técnica hace a los poetas diferentes, sólo el perfeccionamiento, la acumulación y la variedad de procedimientos crean al escritor profesional”.
El Guardián de mi hermano contiene una variedad de epígrafes para introducir cada una de las cuatro secciones del libro. Incluso la cantante Beyoncé se cuela juguetonamente para introducir a Dios. La vanguardia no es negar la tradición, sino aprenderla, intervenirla, aportar algo a ella, ampliarla y pasarla a la siguiente generación. Al abrir el libro lo primero que llama la atención, desde su índice, es el uso elegante de los espacios en la hoja en blanco. Visualmente es el mejor libro de poesía editado por Letra Capital –la editorial del Municipio de Querétaro fundada por Carlos Campos y ahora gestionada por Margarita Ladrón de Guevara–- cuyo único defecto, sigue siendo el minúsculo tamaño de su fuente, discriminatorio de las capacidades visuales del lector.
El buen gusto del poeta, junto con la edición del libro a cargo de César Báez, hacen significativos los silencios y espacios de la página en blanco al justificar por la izquierda la voz de Abel, justificar al centro las voces de los padres: Adán, Eva y Dios, y justificar a la derecha la voz de Caín.
Así mismo los versos dísticos, en las secciones de Caín y Abel muestran esa dualidad de la que habla José Saramago en uno de los epígrafes: “Nadie es una sola persona, tú Caín, eres también Abel”. El libro nos hace viajar en el tiempo y en el espacio para asistir como testigos de la escena bíblica al escuchar la voz interior de los hermanos, de los padres y del propio Dios.
El yo lírico de Dios
Lo que distingue a los buenos poetas de los malos, es conocer la diferencia entre el yo del autor y el yo lírico del poema. Ignorancia que aparece frecuentemente entre escritores publicados con poca formación. Tampoco saben distinguir el plano literario del plano real. Las batallas literarias y estéticas de los conflictos interpersonales. Esta torpeza incluso causa en algunos “poetas” delirios de persecución. Daniel Vázquez con una madurez literaria logra algo dificilísimo, Incluso para bardos aguasca-laureados: crear y diferenciar las voces entre los hermanos, los padres y sobre todo lo que se me hace más interesante saber cómo habla Dios.
A continuación, cito algunos fragmentos de la voz de Abel, quien es retratado como un pastor místico, observador, que ama profundamente a su hermano y además nos muestra que el verdadero celo de Caín es que Abel platica con el Creador.
ABEL
Nadie ha escrito aún que la muerte
es la boca de las piedras
Caín podría florecer el desierto
¿A qué suena su voz?
Preguntó un día en la cocina
después de las ofrendas
A muerte aplacada
trueno sobre la montaña
colisión entre estrellas
Por su parte la voz de los padres, Adán y Eva, muestran el cuidado maternal de un lado y por el otro, la preocupación terrenal y patriarcal de un Adán desterrado y condenado a ganarse el pan con el sudor de su frente.
LIMEN: ADÁN Y EVA
Eva:
Pero Llegó Caín
y lo hizo todo sencillo: El sol salía
y se volvía a esconder
Las flores crecían entre sus pies
Adán:
Creí que sería más sencillo
tener solamente hijos varones
Creí que sería más sencillo
solo tendría que enseñarles
a arar el campo
a degollar los corderos
Criar una mujer es más difícil
tienes que enseñarles a apuntar
tienes que enseñarles a disparar.
…
Qué clase de padre
abandona a su hijo en manos de Dios.
Con estos últimos versos cualquier fanático woke podría tontamente acusar al poeta de misógino y malagradecido con el Dios creador todo poderoso. No habla Daniel Vázquez sino el yo lírico de Adán. La línea es muy delgada, como delgada es la línea entre la cordura y la locura, entre el sueño y la vigilia, entre la verdad y la post-verdad.
Volvamos al mayor reto que a mi parecer enfrenta el libro y es responder a la pregunta: ¿cómo habla Dios? Y la respuesta que da El Guardian de mi hermano es un Dios interpelándose a sí mismo, en una serie de frases repetitivas como aquel que sabe que todo lo sabe y todo lo puede.
LIMEN: DIOS
Dios dice
no se necesita
el nombre
de las estrellas
para entender
su trayectoria
Dios dice
el sol
la luna
la trayectoria
Dios dice
sí
pude detener a Caín
el sol
la luna
la trayectoria
Dios dice
pero la rama
solo crece
en su riel
sobre el tallo
el sol
la luna
la trayectoria
Dios dice
dicen que Dios
te desgasta
primero
luego te golpea
El yo lírico de Caín usa una retórica parecida a un outsider del siglo XXI, perdido entre los bares y las urbes del mundo, sufriendo la precariedad del necro-capitalismo.
CAÍN
Me he visto demacrado
medio loco
…
dios es la rueda
es el cocodrilo
…
qué hiciste Caín
lo obligué a hablarme
…
no era
su guardián
era su hermano
dios te desgasta
luego te golpea
uno aprende a vivir solo
la memoria del olor del agua
…
he leído
todas las versiones de nuestro mito
nunca tu hermano
siempre un demonio
El Guardián de mi hermano es, quizá por su tema, un libro que no ha sido difundido lo suficiente por la editorial Letra Capital, lo cual es contradictorio, pues es elegante y sintético en sus palabras. Los canales de distribución de la editorial son precarios a pesar de que los libros son gratuitos en las presentaciones. Uno debe ir a las oficinas en el Centro Histórico de Querétaro para obtener un ejemplar gratuito. Una forma inmediata de lograr una mejor distribución sería hacer un convenio con las librerías independientes de la ciudad como Punto y Coma, La Pessoa, El Desvelo, La Gallinera, El Cuervo de Poe y La Sensacional donde en la compra de un libro se obsequie un ejemplar de Letra Capital, lo cual no solamente ayudaría a la difusión de la literatura local sino que apoyaría al gremio de libreros independientes.
El Guardián de mi hermano expande el capítulo 4 del Génesis, casi en su totalidad diegético, a una mímesis que nos hace sentir el interior de los personajes. Incluso el libro podría representarse en un no-lugar, como una fábrica de textiles abandonada o debajo de un puente en ruinas, como pieza post-dramática. A pesar de ser un libro debut logra la unidad en su composición, resignifica y actualiza un mito, entiende la pausa versal en la poesía contemporánea y sobre todo construye una diversidad de los yos líricos dentro de un pequeño universo atrapado en el tiempo.























