Inés Miguens: Tomar fotografías es una forma de explorar el mundo

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¿Cómo se inició en la fotografía?

Alrededor de los 10 años en un viaje con mi familia por el Norte Argentino, comencé a adoptar el gesto de observar los paisajes a través del puño medianamente cerrado, como si fuera una lente, para poder focalizarme en aquello que llamaba mi atención. Este hábito sin duda me valió una cámara Kodak Fiesta que todavía atesoro.

La estética siempre me ha convocado, en todos los órdenes de la vida. La composición y su equilibrio, la simplicidad de las líneas y las formas puras, una mirada que se acerca bastante a un estilo ascético.

 

Usted estudio con Pedro Luis Raota y Julio Maubecin. ¿Que le ha quedado de ese aprendizaje en sus trabajos?

Haber estudiado con ellos me permitió incorporar la estructura técnica fundamental al momento de fotografiar.

Comencé a estudiar a los 30 años y tuve la suerte de que me ofrecieran trabajo al año siguiente. Dejé mi carrera anterior, profesora de inglés, para convertirme en fotógrafa. Había descubierto mi pasión. Pero la docencia siempre siguió presente en mi vida.

 

Usted también tiene una formación en el International Center of Photography de NY. ¿Cómo ha sido esa experiencia?

El ICP de New York me renovó el conocimiento en técnicas de laboratorio y en la utilización de diferentes ácidos de revelado. Siempre es una experiencia enriquecedora y fue un gran aporte en el trabajo de laboratorio blanco y negro.

 

¿Qué fotógrafos o fotógrafas han influido en usted?

Julia Margaret Cameron fue indudablemente el empujón para cambiar el rumbo de mi vida. Sus retratos son extraordinarios y prevalece la expresión y la magia del momento sobre la perfección de la técnica. Luego fotógrafos como Sebastião Salgado y Martín Chambi me mostraron una visión del mundo distinta y, en ese momento, distante.

 

¿Cómo se forma el estilo de un fotógrafo? 

El estilo fotográfico se forma a través del interés que cada uno tiene sobre los distintos aspectos de la vida.  Estoy convencida de que la forma de ver al mundo es lo que nos define. En mi caso, la filosofía y la antropología, tanto en la lectura como en la investigación, se integraron a este proceso y han sido responsables de haberme dado la oportunidad de ahondar y expandir mis vivencias. Mi inspiración nace de estas disciplinas. Tomar fotografías es una forma de explorar el mundo. A través de las imágenes puedo visibilizar mi percepción del mundo como posibilidad de revelar lo invisible y hacer visible lo imaginado. Siento una gran conexión con la naturaleza y, fundamentalmente en estos últimos años, estoy interesada en concientizar sobre la vulnerabilidad del planeta y nuestra responsabilidad sobre ella.

 

También ha editado libros de fotografía. ¿Cómo selecciona los temas que irá a abordar?

Se han editado cuatro libros de fotografía. La investigación, la lectura, la diversidad de la visión de distintos especialistas en los temas fueron fundamentales.

Alguno de mis libros como Hijos del Sol y Madres argentinas dan cuenta de esto. Busco por sobre todas las cosas la conexión con el ser humano. Esto no se da solo a través del lenguaje, sino con los gestos, la sonrisa y la serenidad para entablar una relación a través de la empatía.

 

Usted ha recorrido el mundo. ¿Cómo enfrenta cada lugar tan diferente uno de otro con su estilo fotográfico?

Siempre me ha interesado viajar conociendo a fondo los países, y lo he podido hacer gracias a los workshops que he dado alrededor del mundo. Siempre suma adentrarse en un nuevo paisaje, entender otra cultura y ampliar nuestra perspectiva. Es muy importante la conexión con los otros, dejarse atravesar por sus experiencias. Descubrimos diferencias culturales, así como también las similitudes en la ética, la importancia de la maternidad y el valor de la humanidad.

 

Usted conoce las dos tecnologías. ¿En cuál se siente más cómoda?

La cámara analógica me retrotrae a la magia. El valor de la imagen era entonces un misterio para ser revelado y develado más tarde. El cuidado y la técnica en cada toma eran fundamentales.

La cámara digital tiene la inmediatez, que es una ventaja si quiero corregir la toma, pero la desventaja es la falta de serenidad en la búsqueda de la imagen perfecta.

Hoy me siento totalmente cómoda en la era digital.

 

¿Una buena foto depende del talento o de una buena cámara?

Definitivamente es el talento de lo que depende una buena fotografía. Es la suma de varios elementos. El ojo, la mirada, la observación, la técnica, la idea. Y la intención con la que se fotografió.

¡Grandes fotógrafos con cámaras muy rudimentarias han logrado maravillosas imágenes!

 

¿Qué lugar ocupa el Photoshop en su fotografía?

El Photoshop es una herramienta fantástica que nos permite ir más allá de la imagen para poder conceptualizarla, como quizás ocurre en una fotografía intervenida. Es la herramienta de edición, el laboratorio portátil.

 

¿Es importante para un fotógrafo armar series o debe reunir fotografías y luego ver que hay para armar su porfolio?

Es importante estar atento a las ideas que van surgiendo a partir de experiencias personales que actúan como disparadores. Siempre tengo una pequeñica libreta en la mesa de luz. Aparecen flashes, ideas, imágenes, muchas veces inconexas, pero pronto van tomando forma.

Luego las imágenes van dando forma a las ideas y, a través de la conceptualización, se denota el hilo conductor que me lleva a armar una serie.

 

Se ha dicho en el mundo del arte que cuando no hay ideas se recurre a la técnica. ¿Es posible hacer una buena foto sólo con técnica?

Una buena fotografía requiere de una buena técnica. Pero la fotografía contemporánea requiere una intención detrás de una imagen. La fotografía pasa a ser el soporte donde el autor expresa ese discurso. Una obra requiere de una serie, o sea un grupo de imágenes con un hilo conductor que refuerce y amplíe el concepto.

 

Usted actualmente da talleres de fotografía, ¿qué se le puede enseñar a un estudiante y qué no?

Hace treinta años que enseño y casi podría afirmar que se puede enseñar la técnica, se puede despertar y entrenar la mirada, y acompañar los procesos creativos. Por supuesto, siempre hay personas que tienen más aptitudes que otras.

 

¿La fotografía, puede llegar a ser una herramienta de denuncia, dar testimonio de un momento? ¿Cómo no quedar en una mera expresión artística?

Por supuesto una fotografía puede ser utilizada como herramienta de denuncia, de hecho, existen los concursos para la fotografía de prensa, fotografías que dan testimonio, que denuncian, que se manifiestan. La fotografía es un recurso visual que habla por sí mismo. Y tiene un enorme abanico de posibilidades a desarrollar.

 

La fotografía en los últimos años tiene mucha presencia en ferias, museos y galerías. ¿A qué cree que se debe esto?

La fotografía está en boga en el mundo. Ha tomado una gran relevancia. Las ferias han colaborado muchísimo en expandir la idea de la fotografía como arte. Ésta empieza a ser vista como arte a partir de la década de los sesenta cuando los artistas comenzaron a preocuparse más por el concepto que en lograr una imagen bella.

 

¿Qué lugar ocupa hoy la fotografía en Argentina, en Latinoamérica, y en el mercado del arte en general?

 La fotografía se está abriendo paso en el mercado del arte en Argentina, aunque en otras partes del mundo, como en Europa o en Estados Unidos, la gente ya invierte en ella como obra de arte.

 

Se afirma que hoy se vive una situación en la que sobra información y existen infinitas posibilidades y opciones. ¿Ante esta situación como enfrenta este abanico tan amplio desde su fotografía?

En este mundo de globalización, la sobreinformación abunda. También las imágenes.  Dentro de la fotografía hay una diversidad infinita de caminos. Y aquí es también donde la fotografía y el arte se encuentran.  Siento que tengo todas las posibilidades y herramientas para poder expresarme. Vivo esto como una gran riqueza de posibilidades. A través de una fotografía intervenida, una instalación, o una serie de imágenes conceptuales.

 

¿Qué lugar ocupan las redes sociales en su trabajo? ¿Son positivas?

Las redes sociales son un elemento positivo en estos tiempos. Es la herramienta fundamental para darse a conocer. Hoy la información pasa por los medios virtuales. Yo no ocupo mi tiempo en esto, pero al estar expuesto, automáticamente aparece en los medios.

 

¿En qué proyecto de encuentra?

Estoy terminando mi proyecto sobre el Amazonas. Se titula “Flying Rivers”, “Ríos Voladores”.

Son una serie de imágenes tomadas hace dos años en el Amazonas brasilero. El tema es sobre los Ríos Voladores, flujos aéreos masivos de agua en forma de vapor que producen las lluvias que alimentan el ecosistema de toda la región.

La tala de los árboles, los incendios y la consecuente sequía, fruto de la ambiciosa intervención de la mano del hombre en la naturaleza, constituyen una amenaza para el mayor reservorio de agua dulce del mundo.