Nosotros somos el accidente

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Un accidente altera la marcha de los acontecimientos, moviliza el pensamiento a un estado que no teníamos contemplado. Que parezca un accidente, suena  turbio: que nadie se entere que existió la voluntad de hacer y que por lo tanto hubo una reacción.  La palabra que nos exculpa está presente en el libro de Elma Correa, el cual escribió como carta de entrada al mundo de la literatura. Textos que exponen personajes producto de la experiencia vital de la autora, lo que le da más sustancia a la materia que presenta. ¿Una atmósfera posmoderna asfixia a los personajes? Pienso en las referencias musicales, en las películas y series, y no puedo dejar de pensar en su posmodernidad: sus cuentos forman un catalogo que ilustra bien el siglo que vivimos. En trece cuentos pasa por temas de violencia, abuso, amistad, amor, cansancio, fatiga, desesperación, desesperanza, euforia. Es importante resaltar (aunque resulte intrascendente) la afinidad que la autora tiene por las drogas. Es indispensable porque encuentro en este punto un indicio o un hilo para jalar y comenzar a desnudar los textos. El cuento que da inicio al texto, por ejemplo, es un acercamiento al conocimiento del hielo, el cristal, la anfeta, el cris, droga que se visibilizó  por la popular serie creada por Vince Gilligan. Pienso que su experiencia íntima con estas sustancias crea entonces una atmósfera real e intensa. Kamikaze es una historia con visión cinematográfica, su exposición tiene imágenes que podrían caer en un guión de cortometraje. En Buena caza, hermano scout. Encontramos una historia de infancia que me hizo recordar algunos pasajes de mi vida, aunque nunca fui scout, el paso del tiempo vuelve inexorable el recuerdo de aquello que como travesura, terminaba en un terrible “accidente”. El hilo conductor de estos cuentos es el accidente, aquello que fue y tuvo repercusiones, pero del cual nadie tiene la culpa, como si la inconsciencia se apoderara de los personajes. “Las cosas suceden porque tenían que pasar” pareciera un llamado al anodino: todo estaba escrito. El cuento Plantas carnívoras es el encuentro con lo desconocido, la historia de una mujer que por ordenes de su hermana tiene que lidiar con una “bola de bohemios alternativos afectos a la música electrónica con mucho tiempo libre disfrazado de conciencia social”. En esta línea, Elma Correa nos muestra que puede lanzar una crítica severa en un renglón sin afectar el ritmo de su narrativa.

“Mi hermana cohabita con una veintena de personas, veganos escrupulosos de género fluido y practicantes del poli amor, en un caserón del siglo pasado. Cuando nuestra madre está cerca, se refiere a ellos como sus compañeros de piso, pero yo sé que son una comuna con tintes de secta en la que cada cual pone su parte para la creación de de una nueva cepa de más de un tipo de herpes”.

En La intimidad de las abejas, vemos a un trío de niñas explorar, (poniendo como pretexto la música de Amy Winehouse) su amistad y sexualidad.  Creando un cuento memorable por las situaciones que recrea y el tema que pone sobre la mesa: el inicio del placer.  Los personajes también son cínicos. Encuentro en ellos el carácter de las personas que tienen vicios profundos, que se someten diariamente a los demonios internos. Simon dice, Tres veces y Wild in the country, son cuentos donde Elma explora una narrativa de tensión, donde los personajes caminan en esa cuerda imaginaria que los puede salvar o llevar a la muerte.  Entonces creo entender lo que Elma Correa quiso realizar con su libro: hacer que todas las situaciones que parten a los personajes parezcan accidente, cuentos donde aparentemente nadie tiene la culpa, pero todo están involucrados.

En el cuento Nos reiremos cuando acabe, arribamos a la disolución del bien y el mal, donde las acciones nos muestran lo que los personajes son en realidad, aquí hablan los hechos y las reflexiones se las guardan delimitar el curso moral de los acontecimientos. La fiesta que se prolonga por días, es un ritual que ponemos en marcha porque nos sentimos parte del universo químico de las drogas. Así los personajes de este cuento se presentan mujeres y hombres que disienten del orden de las cosas. Sujetos límite en un mundo caótico. En el cuento El corrido del Chito Cano, vemos como la fuerza de una pareja y la pasión que se profesan los lleva a cometer acciones que parecen premeditadas, pero que salen de línea donde se hace visible el error, o mejor: el accidente, porque en realidad no se tenían intenciones, sino que las cosas en algún momento se salen de control. Los trece cuentos tienen la capacidad de abrumar y conseguir que uno se sienta incomodo o identificado por las situaciones que se presentan.

Este año Nitro Press publicó una colección de libros escritos por mujeres, Elma Correa debuta con “Que parezca un accidente” que se convirtió en un acierto editorial, pero también creo que es la puesta en marcha de un trabajo de literatura arriesgado y honesto.

 

Que parezca un accidente

Elma Correa

Nitro Press 2018