Re-cuento Al vuelo

Domingo: las cenizas   Porque si tú existieras Tendría que existir yo también… Rosario Castellanos   Lunes: hoy amanecí sin ti. Me sentía desnudo pero no por ello ligero. Desayuné si apetito, mirando a cada rato la puerta, esperando que...

La señora es mexicana, pero muy decente

 Para Clara Isabel, por supuesto.   Quizás no sabes, Nereyda, que decidí largarme del hotel donde estaba trabajando en Las Vegas para buscarme un empleo menos duro y pasé el Niágara en bicicleta para poder encontrarlo....

DOS CUENTOS

Promontorio   Tampoco aquí los nombres tienen mayor importancia. Al introducir por tercera vez la llave en la cerradura advertí que no me había dicho el suyo, ni yo a ella el mío. El día anterior había...

Un sueño amarillo

Uno   Efrén soñaba a veces con un cuarto amarillo. Quería contemplarlo a gusto, en el sueño. Pero la visita era siempre fugaz y, al despertar, tenía la sensación de haber visitado el interior de una...

En nombre del padre

Para Armando Tejuca   Mi nuevo trabajo me lo había buscado mi esposa. Luego de ver el anuncio, y las fotos de lo que necesitaban, les explicó a los de la academia que en su casa tenía...

El arte de la amistad

Ignacio bosteza mientras el botín se pudre a sus pies. Sus pies calzados en zapatos de distinto par. Ambos sin agujetas. En el caso del pie derecho prácticamente también sin suela. Interrumpe el bostezo...

Leyendas patrias

Re-cuento Al vuelo

Cocó

Reconciliación

Horizonte

Agua